DirigeChristopher Nolan.

Escriben: Christopher Nolan, Jonathan Nolan, David S. Goyer.

Actúan: Christian Bale, Michael Caine, Morgan Freeman, Gary Oldman, Anne Hathaway, Tom Hardy, Marion Cotillard, Joseph Gordon-Levitt.

Lo mejor: La visión de Nolan, su adaptación y la actuación de Michael Caine.

Lo peor: Algunos hoyos en su historia.

CalificaciónCinéfila palomera – 4/5Intelectual – 3/5Comiquera relajada: 4/5 – Comiquera Sheldon Cooper: 3/5; SuperFan: 5/5.

Contexto

Sin duda, en cuestión del entretenimiento, espectáculo y hasta del cine como gigante representativo de la sociedad, 2012 representará un año que vio, con éxito, levantarse en la pantalla de plata más que nunca antes a una parte de la industria del entretenimiento que se redime como por mucho tiempo no se pensó que podría. En cuestión de género de los super héroes, 2012 es el año que atestiguó el nacimiento de una poderosa franquicia… pero también el cierre de otra legendaria, que es lo que hoy nos ocupa.

Para muchos los cómics y el género de super héroes en general es algo incomprensible, que representa la violencia y lo peor del ser humano… aunque está probado que ha inspirado más de lo que pueda haber dañado… con claros ejemplos de que, quienes de estos personajes han tomado inspiración para hacer daño, no es porque sus historias lo promuevan… sino porque dichas personas estaban enfermas, y ningún filtro de nuestra sociedad fue lo suficientemente efectivo para detectarlo y de ello protegernos a los demás.

¿Qué es un héroe y qué nos deja el arquetipo del mismo que los cómics y las películas de super héroes nos venden?

El héroe es la figura arquetípica que supera la adversidad, que se impone ante las barreras y, en una palabra, las trasciende… el héroe es héroe porque inspira, porque motiva y porque nos da esperanzas en los tiempos oscuros… por eso, quizás, en nuestros tiempos más que en muchos otros, el héroe también se ha convertido en el campeón del desvalido (sobra decir que culturalmente, alrededor del mundo, no siempre fue así), en un ejemplo de abnegación en el que está dispuesto a dar y a darse a sí mismo en pos de procurar el bienestar de otros… hoy en día, el héroe es héroe porque las fronteras que trasciende, ni siquiera las trasciende por él, sino por quienes con él cuentan… aunque no lo sepan.

Este es el arquetipo que desde el siglo pasado se viene manejando más sólidamente en la ficción heróica, especialmente en los cómics y de ahí a otros medios… y, sin lugar a dudas, es lo que Christopher Nolan nos trae para este, su épico y legendario cierre de la nueva trilogía de Batman… una que seguramente hará espectacular sombra sobre quienes en el futuro se encarguen de reiniciar la historia de este personaje.

La trilogía de Nolan, por completo, se trata del heroísmo, pero más que ser una metáfora del bien contra el mal, este ingenioso director nos ofreció una historia en tres partes del caos contra el orden, de la locura contra la cordura, de la determinación contra la apatía y, en última instancia, de la desesperación y la adversidad contra la propia esperanza.

Nolan ha comentado que su inspiración para esta última cinta se centró principalmente en tres sagas de Batman originalmente creadas en los cómics, llamadas “Knightfall” (La caída del caballero), “No man’s land” (Tierra de nadie) y la más famosa, “The Dark Knight Returns” (El regreso del caballero oscuro), ésta última de nada menos que Frank Miller, el creador de “Sin City”.

Y aunque es mucho material qué revisar y adaptar, Nolan supo tomar lo mejor de cada historia y combinarlo con el propio universo que él mismo le creó a Batman.

Reseña:

Al empezar la cinta se revela a Bane (Tom Hardy), y el principio de su plan, que tiene que ver con quitar de las manos de la CIA a un científico nuclear, haciéndolo pasar por muerto, para usarlo luego con fines siniestros.

Mientras tanto, en Ciudad Gótica, podemos ver que han habido cambios, el más importante es el tiempo, pues han pasado ocho años desde el final de “The Dark Knight”, pero el resto de estos cambios, para variar, parecen ser positivos, todo gracias a la inspiración que trajo la muerte del que toda Ciudad Gótica creyera su salvador, Harvey Dent, durante la anterior entrega de esta saga… dicha muerte cambió la conciencia de toda la ciudad, especialmente de las fuerzas del orden y la esfera política, que aprobaron la llamada “ley Dent”, que permitió poco a poco encerrar a la mayoría de los criminales de la ciudad… en un esfuerzo que ha tomado los ya mencionados ocho años.

Pero a pesar de tales logros, no todos están contentos con lo sacrificado… el comisionado Gordon (Gary Oldman) vive con la culpa constante de haber ayudado a la ciudad a costa de endiosar a un psicópata que estuvo a punto de matar a su hijo… y de manchar la reputación del único héroe verdadero que ha tenido Ciudad Gótica, Batman (Christian Bale). Gordon es invitado a decir unas palabras en la conmemoración de la muerte “heróica” de Harvey Dent, para lo que llevaba un discurso preparado en el que decía toda la verdad sobre este personaje y limpiaba el nombre de Batman… pero, al último momento, viendo todo lo que podría venirse abajo con la verdad, decide seguir callando, guardando el discurso en su saco.

La conmemoración a Harvey Dent, para colmo, se llevaba a cabo en la mansión Wayne, aunque el propio Bruce no asistió, pues hace varios años decidió volverse un ermitaño, encerrado en una de las alas de su mansión, a la que sólo Alfred tiene acceso. Sin embargo, pronto puede reconocerse entre quienes trabajan en la recepción a Selina Kyle (Anne Hathaway), el que, todos sabemos, es el personaje de Gatúbela.

Gatúbela, infiltrada en la mansión como una camarera del banquete, se abre paso al ala de la mansión donde Bruce se ha recluido, para robar algo… Bruce la descubre, pero una vieja lesión en su pierna le impide detenerla, aunque de inmediato deduce que robó algo más de lo que aparenta.

Por otro lado aparece en escena un talentoso policía llamado John Blake (Joseph Gordon-Levitt), cuyos instintos e inteligencia lo llevan muy temprano en la historia a deducir la identidad de Batman, así como que en realidad no mató a Harvey Dent hace ocho años… tras un enfrentamiento con criminales que huyen por las alcantarillas, en el que Gordon resulta herido y Bane le quita el discurso donde reconoce la verdad, Blake intuye que algo grande viene e intenta convencer a Bruce Wayne de volverse a poner el traje de murciélago.

Bruce medita sobre lo dicho por Blake y decide juntar las piezas de todo lo que está pasando, concluyendo que Selyna Kyle está involucrada… todo eso mientras trata de salvar a su empresa del colapso, mismo que llegó tras apoyar un proyecto de energía limpia que, después descubriría, tiene el potencial de volverse un peligro para la ciudad y lo abandonaría después de haber invertido buena parte del capital de la empresa… todo eso a costa de las amigables objeciones de Miranda Tate (Marion Cotillard), una de las principales accionistas de empresas Wayne y promotora de este proyecto.

De este modo todos los personajes están puestos en curso de colisión para un explosivo encuentro que hará caer a lo más profundo a algunos y elevará a otros a increíbles alturas en una explosiva historia, tan llena de acción, como de profundidad, en la que sólo sobrevivirá el más apto… y eso quizás incluya a una ciudad entera, para bien o para mal.

Conclusión:

Aún mucho antes de que Nolan incluya en esta tercera parte la escena de “Batman Begins” donde a un pequeño Bruce le pregunta su padre “¿Por qué nos caemos?”, uno, como espectador fiel de esa saga, ya la había recordado y la respuesta era la misma “para levantarnos”, o en otras palabras, para ascender.

En esta última parte de su trilogía, Nolan nos regala un nutrido reparto, lleno, como es costumbre, de aquellos grandes actores, jóvenes y veteranos, que por él ya han sido probados como magníficos en toda su filmografía… y con esta materia prima de primera, logra además plasmar en pantalla una historia larga y compleja, envuelta en notables capas y que consta de 3 etapas, que, sin revelar nada importante de la historia, son: El regreso, la caída, y, en efecto, la ascensión.

Con nuevos personajes, nuevos villanos (si, en plural), y un plan macabro que hace ver incluso a todo el caos y destrucción del Joker en la pasada película como un juego de niños, Nolan arma una trama que desde el principio fue pensada como una despedida, en la que hace y deshace como quiere al protagonista, donde nos hace entender, que para ascender a lo más alto a veces se tiene que haber caído a lo más bajo.

Nolan sabía que esta sería su última cinta, así que decidió cerrar completamente el círculo de este Batman y darnos por completo un sentido de descenlace, pero uno con esperanza, con el rostro de un nuevo comienzo que no necesitamos ver para saber que ahí está, expectante y al acecho de un mañana cuya mejor pantalla es la imaginación del espectador.

The Dark Knight Rises no es perfecta, pero es sano dejar que sea cada persona quien le encuentre los detallitos menos cuidados y hoyos en la trama y continuidad, de modo que si te gustan las películas basadas en super héroes y las de Marvel no te han parecido lo suficientemente oscuras… si te gusta ver a un héroe ser horriblemente derrotado antes de la confrontación final… si te gustan las historias complejas, los personajes oscuros, pero también disfrutas de explosiones, caos, destrucción y la esperanza de que un héroe esté dispuesto a sacrificar hasta la vida para arreglar las cosas en el último momento, pero, sobre todo, si has sido fan de las pasadas películas de esta trilogía o de la filmografía de Nolan, entonces, definitivamente, The Dark Knight Rises es una cinta obligada en tu agenda y por ningún motivo te la debes perder pues hoy se estrena en todo México.