*Artículo originalmente escrito para *LosEditoriales*

En muchísmos mexicanos existen nociones erróneas con respecto a los gobernantes y una de las que más contribuye al estancamiento de las cosas es la concepción de “papá gobierno”, ese enfoque que convierte cada obra, programa o subsidio en “un favorcillo” por el que “deberíamos estar agradecidos”, el modo en que se conformó la sociedad mexicana contribuyó, en parte, a nunca dejar de ver (a pesar de contar con el antecedente revolucionario además del independentista) a los gobernantes como esa semi-realeza (o simi-realeza, lo mismo, pero más barato…), y es ese gusanito arraigado en la psique mexicana el que dificulta a muchos formar parte de un movimiento, lo que los mueve a la frustración y alimenta su apatía… y al final, cómo culparlos… el gobierno nunca ha jugado limpio o sido honesto con nosotros… y ni las mieles de la alternancia en una verdadera democracia lograron impulsar la rueda lo suficiente o, para el caso, menos aún ofrecernos gobiernos libres de mentiras y corrupciones.

En el caso actual, sí, debe reconocérsele a Felipe Calderón haber decidido no ser uno más en la lista de aquellos que formaron parte del ciclo de corrupción para “mantener calmas las aguas”, pero ello implicaba muchas responsabilidades, entre ellas, actuar metódicamente y bien desde un comienzo… no lanzarse envalentonado al “ahí se va”, para tomarse los siguientes tres años recopilando retroalimentación de sus acciones. Actualmente, palabras clave en su discurso incluyen “estrategia integral” o “diálogo” y es que éste gobierno tiene algunos pecados viejos y, por sus intentos de cambiar las reglas, varios nuevos también… uno de ellos es querer vendernos nociones atemporales… Felipe y su gabinete idearon, seamos honestos, sobre la marcha, una “estrategia“… el problema es que cuando hablan de ella, quieren dar a entender que “siempre existió”, cuando dicen que “escuchan todas las voces”, lo hacen queriendo dar a entender que “siempre lo han hecho”, cuando les tomó más de dos años y medio comenzar con los muy mencionados “monólogos… diálogos por la seguridad”.

El gobierno Calderonista es maestro en negar sus responsabilidades, en usar desde gramática yverdades a medias, hasta llanas mentiras, para probar sus puntos… aprovechando esa misma noción de “papá gobierno”, para ganar credibilidad ante un porcentaje aceptable, de la población.

Claro, en el escenario actual el totalitarismo priísta no funciona… no porque “papá gobierno” sea “buena onda” al no practicarlo, sino porque ya no es operable… y se da la concientización de un número mayor de personas a la hora de pedir rendición de cuentas y exigir sus derechos… siendo especial atenuante el clima violento nacido, en parte, de la incompetencia gubernamental… cada vez es más la gente que levanta la voz… y que lo hace mejor de lo que se había hecho en mucho tiempo… a pesar de continuar siendo pocos a comparación de los apáticos.

¿El punto? Que nuestros gobiernos nos han tratado como un bully escolar con túnica paterna y que, por ello, han sido aún más intocables que el emblemático niño-pesadilla de la infancia de muchos… y ahora que las circunstancias llevan cada vez a más personas a decir “ya basta” y renunciar a ese esquema caduco, parece que a estos políticos parásitosineptos y abusivos se sienten ahora víctimas

¿Y cómo?  La comisión de justicia de la cámara de diputados votará durante el transcurso de este día  una propuesta para agregar un artículo al código penal 412 bis en la que se sancionarán hasta porseis años de cárcel a quienes “injurien o difamen a instituciones, autoridades electorales, partidos, precandidatos, candidatos o coaliciones”. O sea, ¿A qué estamos jugando? ¿Nos quieren ver la cara a diario y ahora no podemos ni decirles sus verdades o recordarles a sus progenitoras?

Y ahí está el detalle, en la definición de “injuria” o “difamación”, por ejemplo, si hago recuento de cómo Ernesto Cordero, secretario de Hacienda y precandidato del PAN a la presidencia ha abusado de declaraciones pendejas (como que con $6000.00MX al mes se puede mandar a los hijos a escuela privada y pagar, además, auto y casa, por mencionar sólo UNA) me arriesgo a enfrentar multas y años de cárcel por expresar UN DERECHO y, aclarando, sin decir UNA SOLA MENTIRA

La pregunta es, si 50,000 muertes no nos movieron suficiente como nación, a diferencia de muchas que, por menos, ya están reclamando los cambios que necesitan… ¿Ésta nueva amenaza a nuestras libertades si podrá? Esperemos… por el bien de nuestros hijos… esperemos…

Gracias por leer…