Anoche soñé la vida de un muchacho… su nombre era Rigo…

Rigo amaba locamente a una mujer, una que, por desgracia para él, estaba sentimentalmente comprometida con otro… una mujer de la que él era mejor amigo…

Ella siempre fue buena con él y cuando Rigo le confesó sus sentimientos, ella supo entenderlo y hacerlo sentir comprendido y querido…

Rigo se entregó a ella en cuerpo y alma, como nunca se había entregado a nadie, y como él mismo sospechaba que no podría hacerlo con nadie más… a pesar de que él sabía que algo con su amiga era imposible… y nunca estaba seguro de si ella entendía lo que él hacía, sentía o cuanto significaba ella para él…

Rigo estaba impresionado con ella, pues ambos tenían mucho en común, el mismo tipo de sentimientos, aficiones, sentido del humor y una confianza muy profunda entre ambos, una conexión que sintieron el uno con el otro aún antes de estar seguros que confiar era lo correcto, pero que aún así lo hicieron y nunca se arrepintieron…

Con el tiempo Rigo se sentía peor y más confundido, pues la mezcla de sensaciones encontradas era abrumadora, más de lo que se supone que una persona deba soportar…

Por un lado el solo estar con ella y compartir su vida y sus momentos juntos era la máxima felicidad para él, pero por el otro, nunca estarían realmente juntos y él siempre estaría relegado a un lugar inferior en la vida de su amor… Rigo sentía que él sería siempre aquel que sería pospuesto o hecho de lado por ella a la hora de elegir… por dentro Rigo sabía que eso no tenía nada de malo y que era el derecho de ella actuar así, pero eso no hacía que le doliera menos o le partiera menos el corazón…

Aún así Rigo siguió al lado de su amiga, apoyándola siempre que lo necesitó, haciéndole saber cuanto la amaba con sus acciones, aunque él pensara que ella a veces no se daba cuenta y tratando de concentrarse en la felicidad de ella, relegando a la suya al vacío, pues para él no importaba, aunque se sintiera más y más roto por dentro cada vez…

Hasta el momento futurista poco antes del final del sueño, Rigo sentía que se moría por dentro, Rigo se sentía triste, molesto, frustrado, roto… inferior y sin importancia, porque ella nunca lo vería de otro modo, a pesar de que pensaba que nadie era más compatible con ella que él… pero aún así, nunca la dejó… hubo veces en que, luchando contra sí mismo para no hacerlo, le dijo parcialmente como se sentía… ella trató de hacerlo sentir comprendido, pero la verdad es que ella no podía hacer nada… y nunca lo hizo… a pesar de que para ella las cosas tampoco eran miel sobre hojuelas…

Muchas veces Rigo intentó alejarse, primero por temporadas, para demostrarse a si mismo que podía vivir sin ella, pero no pudo… incluso una vez le dijo que quería terminar su amistad… pero entre su dependencia y la manera en que ella reaccionó, bastó menos de un día para que se arrepintiera

Rigo no podía vivir sin ella, pero tenía que hacerlo, pues ella tenía una vida y una pareja con quien compartirla, por lo que, obviamente, a veces ella se ausentaba… Rigo se sentía triste y solo… pero sabía que ella tenía derecho a ser felíz y aunque le doliera, él deseaba que ella lo fuera…

Al terminar el sueño, Rigo se sabía a sí mismo infelíz, sabía que no estaba a gusto con su vida… pero no podía alejarse de ella, la necesitaba como al aire mismo… e hizo algo muy estúpido… Rigo la dejó de la única manera en que no podría arrepentirse… y ahora está destinado a vivir la eternidad extrañándola y llorando por la mujer que siempre estuvo destinada a no ser para él…

Rigo ya no está… se ha ido… pero vale la pena recordarlo, porque todos podemos aprender de él, tanto de sus buenas acciones, como de aquellas que no hay que imitar… aunque a veces lo deseemos con todo el corazón…

Gracias por leer…

Fin de la entrada.