Una pregunta que mucha gente se hace seguido es como superar un amor… ya sea porque no salió bien, porque no estaba destinado, porque las circunstancias nos obligan o porque de plano no pudo ser…

El detalle es que el amor nunca es igual en nuestras vidas, varía cada vez que lo experimentamos, dependiendo de las circunstancias, de nuestro crecimiento personal y claro, de la persona por quien lo sentimos…

Obteniendo de ello la noción de que cada amor que experimentamos es tan diferente del anterior como nosotros podemos serlo de los demás seres humanos, cada cabeza es un mundo… y cada amor también…

Quizás es en parte por lo anterior que lo que funciona para superar un amor, no necesariamente va a funcionar para superar otro…

Al final, un amor que se deja atrás nos ofrece todo un proceso de duelo, uno cuya dificultad varía dependiendo de varios factores, siendo el más importante nosotros mismos, ya que en nosotros recae el estado y madurez emocional al momento de la ruptura y la fuerza necesaria para superarla…

Este es un proceso complejo en el que no hay respuestas correctas, pero si demasiadas equivocadas… algo que ayuda, pero que tenemos que desear que ayude, es la noción de que podemos volver a enamorarnos luego… y no todos lo saben, pero en realidad podemos enamorarnos de quien queramos, si no lo hacemos así, es porque la mayoría estamos demasiado acostumbrados a ir por la vida con nuestros sentimientos en piloto automático, que es una de las principales razones por las que se termina con el corazón roto… Ahora, a algunos esa noción de un amor futuro y elegido por ellos mismos no les será suficiente (amén de aquellos que no la deseen o aquellos que no se crean capaces de encontrar otro amor, reflejando eso otro principal factor de dificultad a la hora de estos problemas, la autoestima…) pero es un comienzo y mientras puedan dar ese paso, aunque no lo hagan 100% convencidos, es una garantía de que, si se esfuerzan,podrán superar la ruptura que tanto los aqueja…

Ahora, hay otros casos, donde los sentimientos son tan fuertes y la relación tan estrecha, que no sentimos que sea posible de plano decir “adiós” definitivamente a esa persona (amén de los casos en que las circunstancias los fuercen a convivir con esa persona, llámese trabajo, escuela, etcétera…) Casos en que a pesar de aceptar que sabemos que ya no somos correspondidos (o que nunca lo fuimos) hay de por medio una amistad muy fuerte, una a la que no podemos dar la espalda, lo que acrecenta el dolor, dolor que viene por todos los frentes, primero, por sentirse tan cerca de quien se ama, pero a la vez tan lejos, después, el dolor de saber que no te puedes retirar, porque herirías los sentimientos de esa persona (y seamos honestos, los sentimientos propios también) y traicionarías su amistad…

Creo que lo peor en un caso como el anterior es que es donde menos hay una respuesta, pues por dentro sabemos que queremos hacer cuanto sea posible por hacer a esa persona felíz (digo, cuando el amor es real…) pero queremos también encontrar el modo de no sufrir por lo que ya no se tiene o nunca se tuvo, pero la verdad es que la elección siempre va a ser nuestra… el punto es entender lo que se decía en un principio, no hay respuestas correctas para superar un amor que no pudo ser, pues lo que a una persona le funcionó no solo puede no funcionarte, sino que tampoco puedes contar 100% con que lo que te funcionara antes, vuelva a hacerlo…

A algunos les bastará con soñar que todo es posible y que un día, el menos pensado, esa persona se dará cuenta de que ustedes son quienes realmente la aman y harían todo por ella, pero para otros esa sería la peor tortura, más de lo que sería simplemente dar por terminada una amistad e irse, dándole la espalda a quien aman, por otra parte, para algunas personas eso sería más doloroso que arrancarse un brazo a mordidas…

Al final cada uno de nosotros puede encontrar su propia respuesta, la cual, aunque no parezca, debe estar al propio alcance, pero el amor siempre la hará parecer de lo más difícil y alejada… y es que ese es el secreto, que al final todos tenemos esa respuesta muy cerca, pero el trabajo y esfuerzo reales radican en encontrarla primero y en encontrar el valor de aplicarla después…

Con todo y todo sigue siendo cierto que superar un amor nunca ha sido ni será fácil y que al final la esperanza es un gran aliciente, solo debemos aprendender en donde encausarla, dependiendo de cada individio y de cada caso que se enfrente en la vida… ya sea la esperanza de encontrar a alguien nuevo o la esperanza de que quien amamos se de cuenta de cuanto daríamos, literalmente, por su felicidad y bienestar…

Suerte a todos.

Gracias por leer.

Fin de la Entrada.