Pues si… otra vez… una entrada… “de estas.”

Pero es que nunca termino de salir de mi asombro como la inspiración para las entradas religiosas nunca falta… en esta ocasión este texto intrascendente es patrocinado nuevamente por los Te-hostigo-s de Jehová…

Curiosa es la biblia, ¿No? un compendio de historias de hace mucho tiempo, muchas de las cuales podrían ser totalmente ficticias, algunas estar BASADAS en hechos o interpretaciones de los mismos y otras más ser tan reales como la objetividad de su escritor… es un gran libro si se lee ecuánime, centrado y objetivo… y es un libro muy malo cuando uno tiende a ser de esas personas que si se encuentra a un actor o actríz que hace villanos en la tele o el cine le avienta un tomate…

Ese es el problema de la biblia, que no tiene un manual de instrucciones, que lo más cercano a ellas es la interpretación de quienes la proclaman “la verdad escrita por Dios” a manos de hombres inspirados “por el espíritu santo…” misma que es difundida a través de sus miles de “sucursales” alrededor del mundo.

Y no, miren, no es que tenga algo contra los religiosos, o que los discrimine, es solo que la religión debería ser como la opinión política cuando sabes que no estás rodeado de simpatizantes de tu causa, guardarla hasta que a alguien le interese saber que opinas de ella, pero esa condenada tradición evangelizadora que lleva no solo a los Te-hostigo-s puerta por puerta, sino a cristianos, católicos y demás “facciones” de la misma creencia a corregirte con una superioridad moral que ofende, como si ellos estuvieran ciertos de sus palabras y tuvieran la evidencia, o como si no se vieran ridículos asegurando que la evolución no existe y que la biblia es científica porque dice que la tierra es redonda (ignorando los versículos que insinuan que es plana…)

Al final, como he dicho siempre, la fe es creer que sabes, sin saber si sabes o no y con todas tus fuerzas… lo que no tiene nada de malo mientras no quieras tomar esa bandera llena de incertidumbre REAL y respuestas TEÓRICAS e imponerla a otros como si ya hubieras tenido boleto de ida y vuelta del paraíso, tal como el presunto viaje de mi tocayo Jesús.
Al final, cualquier cosa que le haga a la gente sentir plena, llena y satisfecha con su vida, tiene mis respetos y la gente que se siente así, mi alegría por ellos, tanto así que, en persona, siempre evito discutir de estos temas, siempre trato de no andar pregonando mis creencias (aún aquellas que son comprobables…) precisamente porque al decirlas a otros, se tiende, a veces sin darse cuenta, a mostrar esa superioridad moral, tan característica del común de los cristianos, conexos y similares (amén de aquellos que no la muestran, en serio, benditos sean,) que no importa lo que digas, parece un sermón… así que como yo no soy nadie para ir y decirle a otros en que estoy bien y en que están mal, me callo mi no tan pequeña y rodeada de vello boquita… al menos hasta que un religioso (normalmente, pero no limitado a un Te-hostigo) me saca de mis cabales tratando de sacarme sopa de en que creo para invalidarlo con su retórica bíblica barata que no suple la que es obviamente una gran falta de conocimientos generales, misma de la que hace gala, hasta orgulloso, mientras hace mal uso de la palabra “científico” y descalifica a la evolución porque… uff, ¿como podríamos, los gloriosos humanos, venir de esos monitos que salen en la tele…?

Al final de nada sirve decirles la exactitud porcentual en que nuestros genes son compatibles a los de los “monitos de la tele” y que estos no son nuestros “padres” o “hermanos” sino más bien algo así como nuestros primos y que es más bien su ignorancia la que los tiene con esa idea, de nada sirve recalcarles los versículos de la biblia que insinuan que la tierra es plana… todo esto para que al final, por su “gran superioridad moral” terminen insinuando que los sueños, aspiraciones y alegrías de uno no valen tanto como los de ellos… ¿como podrían? si las de ellos están con “Dios.”

Y es que al final ese es el problema, la biblia, como un libro de vida, como una guía, es muy compleja, demasiado diría yo, no tiene un manual de instrucciones, ni un código bíblico que nos haga llegar a las verdaderas respuestas (si es que realmente tiene alguna,) la biblia está siempre sujeta a la interpretación, y uno no puede llegar y decir “este libro es verdad, así que como es leído, debe ser aplicado” porque, para empezar, ese libro no ha evolucionado, ni se ha civilizado con el resto de la humanidad… o ahí me avisan de la próxima ronda de castigados por violar el sabat…

Nunca hay que olvidar que el abrazar una religión es cosa seria, siempre se nos pide abrazarla tal como es… el problema es que tal como es, viene cargando con todos sus aciertos y todos sus errores, entonces, en la puerta, donde el guardia te revisa bien antes de entrar, se fija bien en que los que entren sean capaces de aceptar los errores de la religión en cuestión como aciertos y cambiar su mecánica de pensamiento, su dinámica de la percepción a una versión más arcaica, obsoleta e incluso más barbárica, de la que era antes…

Nunca lo olviden, de aceptar algo con sus aciertos y aceptar sus aciertos como errores y creer que saben que es cierto sin saber si lo saben o no y con todas sus fuerzas… a mejor tomarse un poco de su tiempo para sonreírse a ustedes mismos, creer en ustedes e imaginar todas aquellas cosas de las que son capaces e inspirarse para trabajar y lograrlas, bueno… al final… ¿Quien soy yo para decirles cual opción es mejor? yo tampoco tengo el código bíblico… lo bonito del asunto es que el código de la vida es simple, se felíz sin hacer infelices a otros (y responsabilízate cuando esto último pase…) al final, la decisión es de ustedes…

Gracias por leer…

Fin de la entrada.