Bueno, después de un buen rato “Esa voz en tu cabeza” regresa a la modalidad que tuviera al nacer… espero que aquellos lectores asiduos de este espacio la hayan extrañado tanto como yo…

-La entrada de hoy comienza a continuación…-

Mientras vamos por la vida, se nos van presentando distintos dilemas, de todas índoles y en todos contextos, siempre dependerá de cada uno de nosotros y nuestros diferentes códigos de honor y conducta, además de nuestas experiencias, decidir que opción tomar…

Una lección que aprendí hace muchos años, de la manera en que se aprenden las lecciones importantes, a la mala, es que no todos los dilemas se tratan de “malo contra bueno” o “correcto contra incorrecto,” pues en la vida no hay respuestas correctas per se… cada respuesta que le demos, puede ser tan correcta como la del de junto, aunque sean antítesis la una de la otra…

Eso significa que no importa lo que decidamos, las consecuencias de nuestros actos y decisiones siempre tienden a ser negativas para alguien (ya sea por las aleatorias cadenas causales de la teoría del caos o por las simples consecuencias directas del acto o decisión…) y es en este punto, si es que nos tomamos el tiempo para ver el panorama, en que tenemos que decidir que es lo mejor… quizás en cierta medida, tomar una pequeña porción del papel de “Dios” (ustedes saben, si es que hay uno…) y decidir a quien vamos a beneficiar y a quien a perjudicar, quien es malo y quien es bueno, quien merece y quien no… esa es una incómoda posición en la que la vida nos pone constantemente, ya sea que lo racionalicemos así o no…

Al final, en mi caso, tengo una serie de promesas y votos conmigo mismo, además de un código de honor que me ayuda a guiarme por estas escabrozas situaciones, no es que sea perfecto, no lo es, pues al final, como lo he dicho, siempre hay consecuencias para alguien… e incluso se llega a vacíos y choques entre esos votos y esas promesas, cuando uno tiene que decidir cuales conservar y cuales romper, pues lo peor que uno puede hacer es no hacer nada y dejarle todo al azar… porque al hacerlo, constantemente, todos los implicados salen mal… (y a veces es preferible tomar el impacto uno mismo, que dejar colgados a quienes cuentan con nosotros, e incluso a quienes no lo hacen…)

El punto de decirles todo esto, es que quiero denunciar la pálida y articial moral transmitida a todos nosotros desde pequeños, de un mundo donde el blanco y el negro existen en batalla y son tan nítidos que es imposible hacer cualquier cosa sin darte cuenta si es mala o buena… esto es una falacia, todos lo sabemos, pero no actuamos acorde a ese conocimiento, creo que es hora de concientizarnos y hacerlo…

Por eso lo anterior no es razón para quedarse nunca de brazos cruzados, pues el compromiso de cada ser pensante en este mundo debe ser con lo correcto (o lo más correcto posible,) al final siempre debemos hacer lo posible por dejar a este mundo y a todos los que encontramos en él, mejor de lo que los encontramos, aunque a veces fallaremos, a veces dolerá y otras tantas uno mismo saldrá apaleado por ello, pero si no lo hacemos, no podemos contar con que alguien más lo hará…

Al final, la elección eltre el menor de dos males es, en sí, un mal necesario…

Gracias por leer…

Fin de la entrada.