Posiblemente cada hombre sea un soldado, quizás librando una guerra metafórica cuando no está en una de verdad, pues el mundo es un campo de batalla, casi en todos los sentidos posibles…

Pero, el hombre es también, en sí mismo, un campo de batalla, escenario en que se libran las más grandes batallas, entre todas sus facetas, emociones y motivaciones…

Y bueno, esta es, de nuevo, una entrada para quien me dice que este espacio, a pesar de tratarse de lo que su servidor trae en la cabeza, luce demasiado impersonal…

Es extraño para su servidor hablar de esto, porque aunque me las he arreglado para pegar con chicle y saliva aquellas piezas fundamentales para crear y proyectar una personalidad más o menos funcional y consistente consigo misma, ahora mismo se libran tremendas batallas en mi psique que siento que podrían terminar haciendo que mañana en mi lugar aparezca una persona totalmente distinta…

Por ahora, quiero dedicar esta entrada a las facetas de mi personalidad que han caído (e ignoro si podrán volverse a levantar) y a aquellas que siento que andan heridonas… mientras las enumero, quizás, inconcientemente, los vaya dejando saber un poco más de mí…

Mis facetas Caídas:

El buen amigo – si bien sigo atendiendo cualquier llamado de ayuda y estando para cualquiera que me necesite (y lo hago con extremo gusto,) en algún momento dejé de ser el amigo que llama o que te intercepta para preguntarte como has estado y si hay algo que necesites… quizás en algún momento comencé a sentir que “si alguien me necesita, sabe donde encontrarme” o a pensar “¿Para que le saco plática si yo realmente no tengo nada bueno que platicar?” y como cuando lo tengo son tragedias, llego a pensar “¿Para que preocupar a otros con mi circo particular?” quizás se sienta como un pretexto (o quizás si lo sea,) pero no por eso es mentira…

El Enamorado – Alguna vez dije “El amor es: Piensa egoísta, actua altruista” y aún lo creo, en muchos sentidos, el amor siempre me ha traído dolor (yo sé, como a todos,) pero a diferencia de la mayoría, no recuerdo una sola alegría derivada de este… por eso la caída de esta faceta me alegra, porque para rematar, cada vez que me he enamorado mi IQ baja radicalmente y una de las peores sensaciones que he tenido es sentirme estúpido (y más cuando a esta sensación la corona el enterarte de que, de hecho, me vieron la cara de estúpido.) Al final, al menos para mí, es más práctico no enamorarse si sabes que no sirves para ello y menos sirves en ese estado.

El Aventurero – No están tan lejanos los tiempos en que cada día era una aventura, en que estaba dispuesto a intentar cosas nuevas, sin miedo a como podrían terminar, puesto que, aunque a veces podía ser algo egoísta, nunca tuve una mala intención en mente… si… como aquella vez que le dije a un amigo que invitaría a salir a una compañera porque necesitaba olvidar, por lo menos durante lo que durara la cita, a cierta mujer, él, en una jugada de tira-carro de esas en las que viéndote tirado te patean más fuerte, me apostó a que no la invitaba, yo acepté la apuesta por la ÚNICA razón de tener más lana para invitarla a comer después del cine… por desgracia, aún no sé exactamente como, la chava se enteró… y lo tomó como era natural, como que era un juego para mí en el que quería quedar bien con mis amigos… es raro como juegan las cosas a veces, en fin… aunque extraño ir en busca de ciertos tipos de aventuras, ese tipo está muerto, simplemente ha dejado de ser lo mío…

El Poeta – Desde que era un adolescente, se me dio por expresar ciertos sentimientos en la forma de poemas, era un muy buen escape para las emociones que no me permitía expresar, o que simplemente no podía, nunca dediqué oficialmente un poema (excepto aquella vez que fui a darle uno a cierta mujer que, por desgracia, no estaba en casa en ese momento, igual y no le gustó…) pero cada uno que he escrito fue inspirado por alguien… por ahora, el poeta en mi psique ha muerto, quizás definitivamente o quizás hasta que aparezca alguien que lo haga regresar (que espero y no…)

El ciego – Esta faceta realmente era molesta, pues yo era incapaz de pensar algo malo o cuestionar la honestidad de aquella gente que estimaba, apreciaba, quería o amaba… tremendas desiluciones está destinado a llevarse alguien tan ingenuo… pero para eso son los defectos, para crecer a través de ellos…

Mis facetas heridas:

El Escritor – Aunque sigo escribiendo colaboraciones para VNN, no es lo mismo escribir sobre algo que ves o lees, que escribir aquello que te pase por la mente (por eso la novela que me encontraba escribiendo actualmente está en pausa, al igual que lo ha estado este espacio y la (no tan esperada) continuación de las historias del desafortunado con suerte… a esta faceta si le deseo que se recupere, porque hay mucho por hacer para lo que me sería útil…

El serio – La cada vez mayor ausencia de esta faceta me preocupa, pues en muchos sentidos es un sello característico de mi persona, su ausencia intermitente es también responsable de que este espacio no haya sido actualizado como se debe en estas semanas…

Facetas que me gustaría herir un poco:

El Chistoso – Cada vez se hace más presente, quien me conozca de cierto nivel en adelante, sabrá que así es… me gustaría limitarlo un poco, no quiero terminar como cierta persona que algunos de los lectores de este espacio conocen que mientras más chistoso trata de ser, más termina siendo el único que se ríe de lo que hace y dice…

En fin, faltan más, pero esas son las únicas que ameritan mención, al menos por ahora… supongo que al final todos somos la suma de un montón de facetas que crecen, evolucionan y eventualmente toman otras formas o son sustituidas por nuevas, conforme vamos adquiriendo nuevos conocimientos, intereses y aficiones… sin embargo, en la mayoría de los casos, existe un núcleo que nos conforma tal como somos (y tal como somos conocido, aunque hay quien cree que ese es un núcleo secundario… y al menos en algunos casos, es cierto.)

Gracias por leer, cuídense y no dejen de cultivar aquellas facetas de ustedes que les gusten o los hagan mejores personas…

Fin de la entrada.