Lo Bueno: Los guiños a la serie original (Excepto el cameo de Hasselhoff) y el factor nostálgico.

Lo Malo: El cameo de Hasselhoff, la carencia de profundidad en motivaciones y acciones de los villanos, que no eran tan notorias hace 20 años, pero ahora si.

Lo raro: Por un lado es un comercial descarado de la Ford, por el otro as incoherentes conexiones entre los personajes, creadas para enterrar en la continuidad a algunos de ellos, sin poder quitar la sensación de que se los sacaron de la manga.

Calificación: General – 2/5; Contextual – 2.5/5

Cuando se supo que el éxito de la cinta “Transformers” fue lo que inspiró a directivos de la NBC a revivir la clásica franquicia ochentera de “El Auto Increíble,” muchos nos asustamos y temimos lo peor y aunque el resultado no es óptimo, afortunadamente, nuestros temores eran infundados.

Para este momento, quizás la mayoría de ustedes ya sepa que el nuevo Knight Rider no es un remake del original, sino una continuación, además de que, en esta ocasión, KITT es nada menos que un Mustang Shelby GT500KR y que Val Kilmer es el encargado de prestarle su voz, pero… ¿Qué más hay?

Knight Rider 2008

La trama comienza durante la noche, en el hogar del físico e inventor Charles Graiman (Bruce Davison,) a donde un grupo de mercenarios entra esperando poder robarle los secretos de un proyecto que realizó para el gobierno llamado “Prometeus,” que permite acceder a redes de defensa y disponer de distintos recursos en ellas. Graiman sufre un infarto ante el cuestionamiento de los mercenarios, por lo que estos últimos empiezan a registrar el lugar en busca de información, uno de ellos llega al taller de Graiman, en donde se deja claro que es te último es el creador nuevo KITT, cuya nueva versión se activa ante la intrusión y escapa fácilmente, sin embargo, los mercenarios se apropian de los discos duros de las Pc´s de Graiman, pero los archivos del Prometeus se encuentran encriptados, lo que reduce sus opciones, pues la única persona que podría darles la llave del encriptado es la hija de Graiman, Sarah (Deanna Russo.)

A la mañana siguiente, en las Vegas, el joven Mike Traceur (Justin Bruening,) es despertado por su compañero de cuarto, Dylan Fass (Wayne Kasserman,) quien le advierte que los matones a quien les debe dinero de apuestas están tocando a la puerta. Tras ser atrapados por los matones al tratar de escapar de casa, a Mike le dan un ultimatum, o consigue los US$90,000 que les debe o matan a Fass y solo le dan de plazo hasta la media noche.

La agente del FBI Carrie Rivai (Sydney Tamiia Portier) tiene que dejar repentinamente a su aventura de la noche anterior (una hermosa joven) tras recibir una llamada informándole de la muerte de Graiman, quien fuera su amigo, por lo que se dirige a investigar la escena del crímen.

Sarah Graiman da una clase sobre nanotecnología en la universidad, tras la cual recibe una llamada de KITT, que le advierte del peligro en que se encuentra y se cita con ella, aunque Sarah es capturada por los mercenarios, KITT llega justo a tiempo para rescatarla. El plan del padre de Sarah para la situación actual incluía como siguiente paso localizar a Mike Traceur, quien fuera un amigo de la infancia de Sarah, hasta que se involucraran románticamente, tras lo cual Mike se enlistó en el ejército y sirvió en Irak en operaciones especiales.

Tras una búsqueda por todos los sistemas de vigilancia del país, KITT encuentra a Mike en un casino de Las Vegas (El Montecito, de la serie “Las Vegas” también de NBC) y tras darnos una pequeña muestra de la enorme velocidad que su modo de persecución puede alcanzar, llega con Sarah al lugar para que sea ella quien vaya a encontrarse con Traceur y pedir su ayuda.

Mike se niega a ayudar a Sarah, pues tiene sus propios problemas, la vida de Fass está en riesgo, pero Sarah ofrece pagar su deuda si él la ayuda, es entonces que ella le cuenta de la muerte de su padre y los hombres que la persiguen, en eso KITT les avisa que los hombres están en el casino, han rastrado el teléfono de Sarah, mismo que apaga y con la instrucción de KITT logran encontrar una ruta de escape, aunque Mike termina teniendo que pelear con uno de los mercenarios, al que se las arregla para vencer.

La agente Rivai llega a la escena del crímen, donde el comisario local le pide que identifique el cuerpo de Graiman, al verlo, Rivai se da cuenta de que no es él, sino uno de sus amigos que lleva años haciendo de su doble para mantener a raya a cualquiera que lo busque. El doble de Graiman lo hizo huir al ver llegar a los mercenarios y tras correr toda la noche por el bosque, llega a la cabaña de su amiga Jennifer (la madre de Mike,) a quien le explica lo sucedido y le pida acompañarlo a un Motel antes de que los encuentren.

KITT explica que el siguiente paso en el plan de Graiman es llevar a Sarah con el FBI, pero ella no acepta, está determinada a descubrir quien mató a su padre, pero resulta sorprendida cuando recibe una llamada de él, quien le explica lo que pasó y le da la localización del motel en que se encuentra, además, le pide que contacte a la Agente Rivai y a nadie más, para que se encuentre con todos ellos en el Motel, donde podrán explicarle todo.

Rivai recibe la llamada de Sarah, quien le detalla todo lo que sabe, por desgracia, la agente pone la llamada en el altavoz para que el comisario pueda escucharla, sin darse cuenta de que este trabaja para los mercenarios, así que tras ver partir a Rivai al motel, los llama y les da todos los detalles.

KITT, Sarah y Mike llegan al motel, donde este último insiste en buscar a Graiman solo, para regresar poco después y que KITT les informe que uno de los mercenarios intenta hackearlo, ayudado por los datos en uno de los discos duros de Graiman, quien le ordena al auto apagar su IA para evitar que tomen control de él, Rivai llega poco después, pero antes de que puedan irse, terminan siendo emboscados por los mercenarios, que malinterpretan un movimiento de Jennifer como agresivo y la matan, ante la impotente mirada de su hijo. El mercenario que detectara a KITT les hace saber a sus compañeros sobre el auto y sus capacidades, así que deciden entregárselo a su jefe, que resulta ser una compañía contratista militar llamada “BlackRiver,” Graiman accede a ir con ellos y decodificar los datos de sus discos si perdonan la vida de los demás, así que se lo llevan en una camioneta dejando a dos de los suyos con instrucciones de matar al resto cuando se hayan ido y seguirlos en KITT, a quien también entregarán a su jefe.

Mike y Rivai logran sorprender y derrotar a los mercenarios que estaban a punto de matarlos, tras lo cual se disponen a seguir al resto, Rivai en su auto y Mike abordo de KITT, acompañado por Sarah, una vez que los alcanzan, se dan cuenta de que KITT pierde su blindaje y capacidad de regeneración cuando su IA está apagada, por lo que Mike pide a Sarah activarla, sabiendo que solo tiene unos segundos antes de que el auto sea Hackeado y responda a los mercenarios, pero ese tiempo le basta para hacerse chocar por la camioneta en que iban, sin que KITT sufra daño alguno.

Presumiblemente, algunos días después de los hechos, Mike se dirige al funeral de su madre, Graiman le informa que está reviviendo a la antigua fundación para la ley y el gobierno con ayuda del FBI y le ofrece la oportunidad de ser él quien se encargue de conducir a KITT, pero Mike se niega, clama no creer ya en las mismas cosas que Graiman, quien respeta, pero lamenta la decisión.

Ya en el funeral, al irse todos, el mismísimo Michael Knight se acerca a Mike y tras confesarle que es su padre y hablar un poco sobre Jennifer, Knight comenta a su hijo que no puede decirle que hacer, pero que hace 25 años un hombre llamado Wilton Knight le dijo que un hombre podía hacer la diferencia y que durante esos años, Michael Knight fue ese hombre, tras decir eso, Knight se despide de su hijo, quien le pregunta si algún día lo volverá a ver, Knight solo responde “Eso espero” y se va.

Mike y Sarah hablan sobre su relación, como terminó y porque. Mike cree que ambos pertenecen a mundos diferentes, pero ella no está tan convencida…

Rivai da detalles de una misión peligrosa nada menos que a Mike, que parece haber sido convencido por las palabras de su padre y de Sarah. Fass, Sarah, Graiman y Rivai se despiden de él mientras sale en KITT del centro de operaciones que se revela como un avión de carga despegando. Es así como esta franquicia se reinicia y el nuevo Knight Rider se embarca a una nueva aventura.

A pesar de no ser todo lo malo que muchos temíamos, Knight Rider peca mucho de ingenua, presentando a villanos acartonados y no muy inteligentes, además de introducir una gama de personajes desconocidos, cuyos orígenes se remontan a los años en que la serie original se transmitía, pero de los que nunca se habló, creando conexiones convenientes pero improbables entre ellos (Mike y Sarah) y presentándolos como piezas clave de la nueva fundación cuando antes (en sus mejores años) no pudieron estar menos involucrados (como es el caso de Charles Graiman.)

Por otro lado, este “Backdoor Pilot” parece un comercial descarado de la Ford, pues
todos los autos utilizados en su realización son de esta marca, menos la camioneta que es destrozada en la última persecución.

Para rematar con lo malo, la escena entre los personajes de Bruening y Hasselhoff se siente metida con calzador, no es conmovedora, los personajes no presentan ninguna emoción convincente más allá de su indiferencia, ni una lágrima es derramada por la pobre Jennifer Traceur y su único “encanto” es que deja abierta la posibilidad de volver a ver a Michael Knight si se decide hacer la serie…

Entre lo poco rescatable está el nuevo KITT, que si cumple tanto en lo técnico (acceso a redes, sistemas de defensa, sutiles transformaciones dependiendo de su modo de manejo, regeneración y camuflaje nanotecnológicos, etc… aunque eso si, faltó el clásico “Turbo.”) como en su personalidad (Debido a Val Kilmer, quien parece haber nacido para hacer el papel de una voz incorpórea monótona e inexpresiva más que muchos otros personajes.)

Después de todo, Knight Rider termina por evocar, en cierta medida, aquel factor nostálgico que muchos buscamos para recordar mejores tiempos, sin embargo, esta producción parece atorada argumentalmente en los 80´s sin una gran profundidad, pero a diferencia de un programa de aquellos tiempos visto hoy, puedes verlo y entretenerte sin sentir que cae en el absurdo total, con detalles que quien no es exigente puede soportar y tantos pros como contras para los fanáticos de la serie original, pero al final, la mejor opinión es la tuya.

Jesús Álvarez R. (Aka Zarex)

*Artículo originalmente escrito para VNNOnline.net