Painkiller Jane es la serie que SciFi Channel nos trae, basada en el comic de Joe Quesada y Jimmy Palmiotti y protagonizada por Kristanna Loken (Terminator 3: Rise of the machines) quien en esta ocasión se muestra como una ruda heroína que es “difícil de matar” pero que lleva el dolor a flor de piel.

Con un conocimiento intuitivo de como “enterrar” al dolor desde su infancia, la agente de narcóticos Jane Vasco se ganó de su padre el apodo “Painkiller Jane,” que en su vida adulta la definiría aún mejor de lo que ella se imaginaba.

Durante una investigación encubierta, Jane y su compañera Moreen (Alaina Huffman) logran detectar una venta de narcóticos emboscando a los involucrados que tratan de huir rápidamente.

Después de separarse de su compañera, Jane acorrala a dos de los compradores y uno de los distribuidores pero de repente dos de los hombres cambian de apariencia coincidiendo con la del distribuidor, que le advierte que tenga cuidado, esos dos hombres planean matarla, que tiene que creerle, pues no sabe en lo que se ha metido, Jane no entiende lo que pasa, pero la sombra del hombre de en medio difiere de la imagen que ve, pues ve que la sombra saca un arma y le apunta, Jane le dispara y de inmediato el segundo comprador recupera su apariencia y saca su arma para recibir un segundo disparo de Jane antes de poder apuntarle.

El distribuidor queda impresionado mientras le dice que estaba también encubierto, formando parte de una operación con una misión tan secreta, que ni los jefes de Jane tienen acceso a la información relacionada.

Más tarde el agente encubierto, Andre Mcbride (Rod Stewart) se cita con Jane y le ofrece un puesto en su operación, de la que no puede hablarle a menos que acepte la invitación, Jane no reacciona bien a las tácticas engañosas, pero siendo una mujer que tampoco gusta de quedarse con dudas, planta un localizador en Mcbride y lo sigue hasta su base, en donde es descubierta por el equipo y advertida de que al momento de encontrar su base, la invitación a entrar había dejado de ser opcional, pero de nuevo, Jane no es de esas personas que aceptan imposiciones y se va declinando la “invitación” nuevamente.

Mas tarde Jane se entera por su compañera de que está siendo investigada por posesión de Drogas y será expulsada de la DEA, por lo que entiende que no tiene más remedio que unirse a la operación de Mcbride.

Una vez dentro se le explica que la unidad se dedica a cazar y atrapar a personas con una anormalidad genética que se traduce en una actividad inusual de su corteza cerebral que les permite manifestar distintos tipos de habilidades mentales extraordinarias, a estas personas la unidad las denomina con el nombre de “neuros” y la razón por la que son cazados es porque la mayoría de ellos terminan usando sus habilidades de un modo dañino para la sociedad, siendo una teoría que la anormalidad en la corteza cerebral afecta a los individuos de otros modos, impidiéndoles diferenciar el bien del mal.

Sin embargo, la unidad no tiene como misión matar a los neuros, sino usar una tecnología desarrollada para inhibir sus habilidades y encerrarlos en donde no puedan hacer daño.

En su primera misión, Jane debe infiltrarse con uno de sus compañeros en una farmacéutica de donde se sospecha que un neuro obtiene las drogas defectuosas que no pasan el control de calidad y las distribuye en las calles, lo que ha causado la muerte de varias personas, Jane no puede evitar preguntar que los hace pensar que un neuro es responsable, a lo que Mcbride le responde que perdieron a una compañera en la misión que trató de infiltrarse pero minutos después salió del edificio corriendo hacia la calle con la intención de ser arrollada y muriendo al lograrlo.

Jane se arriesga y acepta la misión, pero mientras siguen al encargado de la seguridad en el edificio (que tiene que ser burlado, extorsionado o controlado para que la droga salga del edificio) cuando de repente el compañero de Jane es vuelve contra ella y empiezan una pelea cuyo resultado es que ambos salen por la ventana del piso 46, muriendo al impacto, el problema es que, de nuevo, Jane no es de esas personas que aceptan la muerte así como así, reviviendo horas después en la morgue con sus heridas sanadas, pero un horrible dolor.

Jane regresa a la unidad donde es analizada, lo que resulta en una nueva clasificación, pues Jane no es un neuro, pero definitivamente no es un humano normal, es “algo más.”

Desde entonces Jane puede regenerarse de cualquier daño físico, pero desafortunadamente para ella, el dolor respectivo de cada herida la acompaña a cada paso, aunque no la incapacita para sacar ventaja de su habilidad.

Con este importante recurso en su arsenal, la unidad de Mcbride retoma su misión inicial, buscando al neuro responsable por la muerte de dos de sus compañeros de equipo.

Si bien Painkiller Jane es una serie llena de acción con una premisa interesante, su pobre manejo de historia y personajes y su crónico distanciamiento del concepto original de Quesada y Palmiotti no le hacen nada bien, terminando como una producción opaca, sin chispa y bastante simple en su propuesta, quedando muy atrás de las superiores propuestas hechas en recientes temporadas por las televisoras en Estados Unidos. A pesar de ello el show tiene sus momentos y puede llegar a ser disfrutable si se le ve sin prejuicios y con las expectativas particularmente bajas. Painkiller Jane es uno de esos programas que uno no puede recomendar a un público específico, pues todos pueden ver en él cosas que apreciar o detestar, quedando en el balance de la apreciación de cada espectador la mejor calificación, con ello en mente, véanlo y si el primer episodio no les gusta, es poco probable que los siguientes lo logren.

Jesús Álvarez R. (Aka Zarex)

*Artículo originalmente escrito para VNNOnline.net