-Si te da flojera leer, escúchalo Aquí.-

Lo Bueno: Las pesadillas paternales, Snow white y la moraleja que “se quedó en la intención.”

Lo Malo: Una trama y bromas forzadas, y nuevos personajes fuera de tono y contexto.

Lo Raro: Ni el gato con botas pudo ayudar a levantar la cinta.

Calificación: General – 2/5; Contextual – 2.5/5

Llega tercera entrega de la saga del ogro verde favorito de todos, así es, Shrek está de regreso…

Y bueno, esta tercera parte de sus aventuras comienza mostrándonos al Príncipe Encantador, que busca sobrellevar su vida tras su humillación pública y la muerte de su madre, pero por desgracia, no le va muy bien, debido a la creciente fama y aceptación del ogro Shrek, pero Encantador no es de esas personas que se queda de brazos cruzados ante la adversidad, así que empieza a tramar un nuevo plan para tomar aquello que él cree que le pertenece.

Por otro lado, el padre de Fiona está muy enfermo, así que mientras se recupera, ella y su esposo se hacen cargo de las obligaciones reales del reino de Far Far Away, mismas que resultan cuando menos tediosas e insoportables para la pareja, que no cuenta con que la repentina y trágica muerte del rey pueda hacer esas tareas permanentes.

En su lecho de muerte el Rey le dice a Shrek que en el exclusivo caso de que este último no pudiera asumir el trono, solo había alguien más en la línea de sucesión, un primo lejano de fiona, un joven llamado… Arturo.

Mientras Shrek se embarca en una búsqueda desesperada para encontrar a Arturo y no heredar el trono que tanto aborrece, Fiona le da, de un modo un poco apresurado, la noticia de que ambos esperan familia.

Y es así que Fiona, su madre y todas las princesas que radican en el reino se reunen a celebrar, no sin que Encantador aparezca para tratar de tomar el reino, secuestrando a las princesas y buscando a Shrek, a quien por su lado, su misión no necesariamente le está saliendo tan fácil como esperaba, pues si el ogro puede encontrar y convencer a Arturo de ser rey es tan incierto como el destino de las princesas, que a diferencia de Fiona están acostumbradas a ser rescatadas y depender de los hombres.

Contando con una trama que sin duda daba para más, Shrek tercero se queda mucho en la intención, pues el desarrollo es forzado, al igual que la mayoría de los chistes, mismos que además, a diferencia de sus cintas predecesoras, son relativamente escasos.

Quizás entre lo poco rescatable de la cinta se encuentren las pesadillas paternales de Shrek, la travesía de las princesas para lograr la autosuficiencia y especialmente la intervención de Blanca Nieves, quien nos recuerda de un modo sutil el alto estándar al que las películas del ogro verde nos tenían acostumbrados.

Si tuviera que clasificar a las cintas de Shrek diría que la primera es la original, la segunda es la divertida y la tercera… ni lo uno, ni lo otro y es que Shrek Tercero tiene menos de todo lo que hiciera grandes a sus antecesoras, así que, con una moraleja que hubiera sido más efectiva al final de un episodio del “He-man” original que como fue mostrado aquí, esta cinta termina siendo la “Kryptonita” de la saga.

Pero a fin de cuentas no dudo que la fama de los personajes y la labor de comercialización se encarguen de que la recaudación en taquilla sea más decente que los pretextos para realizar esta película en primer lugar.

Jesús Álvarez R. (Aka Zarex)

*Artículo originalmente escrito para VNNOnline.net