Esta entrada es para mí el río en que desembocan muchas de las entradas anteriores y antes de permitirme desarrollarla, he de decir que todo lo que escribiré a continuación son creencias personales alcanzadas por la meditación autodidacta, lo expondré como lo he ido analizando, pero quiero que quede claro que aquí no se pretende hacer que nadie cambie su ideología o pensamiento en lo más mínimo…

Primero, algunos conceptos a considerar:

Efecto Placebo: Se llama efecto placebo al fenómeno por el cual los síntomas de un paciente pueden mejorar con un falso tratamiento, aparentemente porque el enfermo espera o cree que funciona. En medicina el efecto placebo suele tener su utilidad en el diagnóstico de ciertos procesos psíquicos o psicosomáticos.

Un placebo es una sustancia farmacológicamente inerte que es capaz de provocar un efecto positivo a ciertos individuos enfermos si éstos creen o suponen que la misma es o puede ser efectiva. Todas las sustancias que se emplean con fines curativos o paliativos provocan, al administrarlas, un doble efecto: el efecto farmacológico real y el efecto provocado por sugestión.

Milagro:
Según muchas religiones un milagro es una intervención de Dios en el Universo.

Hay que tener en cuenta que dependiendo de la religión que se trate (judaísmo, cristianismo, Islam…) existen definiciones diferentes de la palabra “milagro”. Aun dentro de una religión usan esta palabra en más sentidos. A veces ‘milagro’ está usado para indicar un hecho de algo sobrenatural que no es un Dios.

En la actualidad la falta de Fe en la humanidad hace que cualquier hecho de carácter extraño que para los científicos y religiosos tiene un significado muy simple, para la gente común sea algo a lo cual se le pueda referir como un milagro, una señal de que el final está cerca o que Dios y la Virgen están buscando maneras de comunicarse con nosotros en la tierra. Ejemplos de estos casos se escuchan a diario en las noticias: la aparición de una sombra con forma extraña en una pared o hasta el famoso sándwich con la imagen de la Virgen.

Un milagro es en sí un hecho sobrenatural en el cual se manifiesta el amor de Dios hacia los hombres y su presencia diaria entre nosotros, pero la única verdad es que la Fe no necesita de milagros. Según la religión católica, el que cree no necesita ver.

– Wikipedia en español
Hay muchas ideologías diferentes alrededor del mundo, y de ellas se forjan diversos significados de la realidad para los seguidores de cada una, podemos ver en ellas conceptos divinos o metafísicos, a menudo tomando la forma de un flujo de energías en la realidad, de la tendencia del universo a revelar su naturaleza con una encriptación presumiblemente fácil de descifrar, de uno o varios Dioses que representan y definen aspectos de la realidad, el entorno y la vida humana o el que en particular creo que es el más poderoso de todos, el “yo” interno de cada uno…

Si nos remontamos a las tempranas etapas de desarrollo del hombre, notaremos como siempre hemos sido proclives a cambiar nuestro entorno, obviamente no lo hicimos de la noche a la mañana y cada uno de estos cambios estuvo impulsado por una severa necesidad de cambiar nuestra realidad… así que ya sea por accidente, por la simple observación del entorno o por verse obligado a llevar su mente a dar un salto que le facilite el entendimiento del funcionamiento de las cosas, la mente del hombre siempre lo ha llevado a cambiar su realidad…

Cada aspecto del ser humano se ve regido por este factor, podemos verlo en la ciencia, podemos verlo a nivel individual, en la acción del vivir cotidiano o en la necesidad de abrazar conceptos que nos prometan trascendencia y no dejar de existir para ser olvidados…

Esto último me lleva a abordar la religión, aunque el poder de la mente del hombre es increíble, casi inconmensurable, no tomaré una posición “Nietzscheana” y decir que fue el hombre el que creó a Dios, pues aún las posibilidades detrás de lo que se cree saber sobre la creación del universo dejan abierta esa posibilidad, que la tela de la realidad nos impide comprobar, por el contrario, razonaré sobre como la creencia del hombre en las distintas religiones lo ha ayudado a fortalecer su fe y crearse escenarios en los que según sus acciones puede ser premiado o castigado, en esta vida y en la siguiente…

Irónicamente, a pesar de contar con las características antes mencionadas, la religión ha causado guerra, sufrimiento, intolerancia, persecución y actos de crueldad por o hacia quienes la profesan, a pesar de que todas llevan, en teoría y técnicamente, al amor entre los seres humanos y a la paz espiritual…

Una de las preguntas fundamentales cuando se habla del poder de la mente, es: Si realmente la mente cambia la realidad, ¿Por que el mundo está como está?, no es difícil darse cuenta que la mente de la mayoría no solo no se encuentra enfocada a mejorar el mundo, sino que está enfocada en deseos egoístas y en desear perjuicio a quien les ha hecho daño o a quien solo les cae mal… y por si fuera poco, lo que la mente de la mayoría enfoca, sus acciones lo complementan…

Pero no todo es así, al rededor del mundo nos topamos con distintos tipos de “milagros”, con sucesos que desafían nuestro entendimiento, que parecen actos de Dios en favor de los creyentes, de aquellos que se los merecen… Pero, ¿Que pasa cuando vemos que no todos aquellos a los que les pasan milagros son creyentes?, ¿Que pasa incluso cuando son ateos que en el mejor de los casos son condenados al infierno?, tenemos ante nosotros la oportunidad de darnos cuenta del poder real de nuestra mente, de como ella da forma a nuestra realidad de un modo mas profundo del que el hombre ha conocido o aceptado como raza.

Una historia personal, hace poco más de un año, mi madre fue diagnosticada con artritis reumatoide, después de presentar varios de los síntomas y de ir a checarse, esto la deprimió mucho, más de lo que la había visto en años. Mi madre es como yo fui por mucho tiempo, una creyente de Dios, pero no de la iglesia, y fue cuando decidió creer en sí misma, poner toda su fe en que si ella quería, su enfermedad se iría, cuando empezó a notar que los síntomas iban disminuyendo, primero se lo atribuyó a las medicinas, pero llego a sentirse tan bien que le dio por irse a checar nuevamente… resulto que no tenía la enfermedad…

Por si fuera poco lo anterior, pocos meses después, empezó a experimentar una terrible sed, muchas ganas de ir a “hacer del uno” (va así por los menores de edad que pudieran estar leyendo esto… ajá), entre otros síntomas que al irse a checar y diagnosticaron como diabetes, esto fue refutado con análisis de sangre y orina… nuevamente mi madre se deprimió, pero con la experiencia anterior, nuevamente practicó el pensamiento positivo y poco después comenzó nuevamente a sentirse mejor, tanto así, que un día, salió a caminar después del desayuno y pasó por el consultorio, fortuitamente el doctor no tenía cita a esa hora y le hizo un examen, cuando llegaron los resultados, resulto que su nivel de azúcar en la sangre era normal (y eso que cuando se hizo el examen acababa de desayunar), los molestos síntomas han desaparecido y ninguno ha regresado a molestarla…

Yo mismo he tenido mis encuentros con la manipulación de la realidad, aunque a un nivel mas externo, más sin embargo no puedo ser del todo objetivo al respecto, por lo que me los reservo…

Terminemos esta significativa entrada recalcando que el ser humano, en todas las creencias tras su existencia (desde las religiosas hasta las científicas), es un milagro, que si hay algo en tu cuerpo, en tu vida, en el mundo que no te guste, eres capaz de cambiarlo, pero no todos los cambios pueden venir de un solo individuo y será la medida en que dejemos de preocuparnos, como sociedad, como… humanidad, por los seres del cielo y empecemos a preocuparnos por todos los seres que nos necesitan aquí, en la tierra, la próxima vez que viendo la TV, vean a alguien que ha sufrido la guerra, el hambre o los embates de la naturaleza, no piensen en la lastima que sienten por ellos, no se concentren del todo en la empatía, concéntrense en desear que esas personas tengan todo aquello que necesitan, y cuando estén en posición de convencer a alguien de ello, háganlo, la realidad, antes que con acciones, debe cambiarse con los pensamientos que darán a las subsecuentes acciones compromiso y creencia…

La Fe es la herramienta de la mente humana, definida como la confianza en aquello de lo que no se tiene certidumbre, nunca hay que olvidar que la fe debe ser puesta en nosotros, pues la fortaleza que de ella nazca nos llevará a lograr cosas que nunca pensamos lograr, como cambiar la realidad…

Así que la próxima vez que con el pensamiento llames a alguien, que salgas milagrosamente de una enfermedad o que algo “milagroso”, lo que sea, te pase, pregúntate que tanto puede venir “de arriba” o que tanto pudo venir de aquí abajo, de ti o de quien más te quiere…

Nota Aclaratoria: Todo lo aquí expuesto no ha sido descubierto por mí (aunque no estoy para nada asociado con quienes promocionan estas creencias de un modo organizado similar al de la iglesia católica), hay muchas ideologías e incluso algunos tipos de “neo-religiones” que las manejan, pero lo expongo así por que soy fiel creyente de que no necesitamos religiones organizadas, de que cada hombre puede alcanzar su mas puro entendimiento de la realidad por sí mismo y con este, cambiar su mundo entero. Así que ya saben, crean en lo que crean, no dejen de creer en ustedes, por que sin cada uno de los habitantes de este mundo, nada de lo que conocemos existiría, bajo ese principio de la realidad se construyen muchas cosas, entre esas posibilidades se encuentra la de un mundo mejor, empecemos a construirlo ahora mismo.

Fin de la entrada.