Antes que nada, quiero extender una disculpa a la persona que me solicitó abordar este tema, por que quizás esta entrada ya no le sea tan interesante como cuando la pidió, la verdad han habido muchas razones por las que me he demorado un mes exacto en poner esta entrada, pero creo que está un poco de más, baste decir que lamento la tardanza, pero que aquí ando para seguirle poniendo aceite a esta máquina de ideas…

Durante nuestra formación, se nos inculcan los valores fundamentales de nuestra sociedad y se nos exhorta a seguirlos cual metafórico perro obediente que no quiere un metafórico periodicazo en su metafórico hocico…

Uno de estos valores es la honestidad… el valor de no mentir, de no robar, de no engañar o timar al prójimo, de no tomar uvas del supermercado, de no quedarte con cosas que no son tuyas, de no tomar dinero de tus padres, necesario para cosas importantes, para cosas que no son esenciales, de no tomar cosas del trabajo… etc…

Pero… ¿Realmente existe la honestidad tal cual?, la respuesta es un parcial “sí”, ¿Que por que es parcial?, mas que nada porque, como todo aspecto humano, existe parcialmente en cada uno de nosotros…

Es fácil dejarnos llevar por los ficticios delirios de la mente humana que dan lugar a libros, películas, programas de TV y demás obras, en las que es fácil parcializar y etiquetar a cada persona por las repercusiones de sus decisiones y no siempre por lo que llevó a esas decisiones o por toda la gama de matices que complementan a esa persona aparte del móvil de sus acciones…

Con el párrafo anterior, pretendo aclarar que cualquier defecto que el ser humano puede tener no habla totalmente por él, sino por un aspecto que lo compone…

Pero regresemos al tema y remontémonos a la época de la vida donde generalmente, tenemos nuestras primeras observaciones reales sobre muchos conceptos que se nos tratan de inculcar… La niñez.

Cuando somos pequeños, nuestros padres nos dicen muchas cosas… y somos testigos en carne propia de como se nos subestima, por que por lo general hacen lo opuesto de lo que nos dicen… pero la peor experiencia es guiarse por lo que se nos enseña y aun así ser amonestados, empezando a entender lo falibles que aún nuestros padres pueden tener, lo cual es un golpe bajo en una época en la que los vemos como a alguien perfecto…

Algunos recordarán experiencias similares, en mi caso, una vez me regañaron por romper algo que no rompí, querían que confesara y no lo hacia por que me habían dicho que debía decir siempre la verdad… sin embargo, mi padre era un entusiasta del cinturón, así que después de un rato de presión psicológica y unos buenos cinturonazos, el común de los niños están listos para admitir la culpa ajena…

Así que este tipo de experiencias son una primera e indirecta lección sobre la deshonestidad, sobre que a veces es más fácil mentir y salir bien librado aún y cuando la mentira no gire alrededor de una supuesta inocencia…

Ahora, tomando en cuenta que la mayor parte de la gente crece con experiencias similares a esta, no es tanto de extrañar que la honestidad solo exista parcialmente en nosotros…

Pero, ¿Por que somos deshonestos?, el punto es precisamente que hay demasiados móviles tras la deshonestidad, algunos bien intencionados, otros con toda la intención de abusar, podemos ser deshonestos en nuestro afán por quedar bien o por salir impunes de un error o una mala acción, podemos ser deshonestos para sacar a alguien de un apuro o no mortificar a alguien que queramos, podemos ser deshonestos para sobrevivir o ayudar a alguien a hacerlo, pero también podemos ser deshonestos para obtener aquello que deseamos, aunque no lo necesitemos…

¿Como se es deshonesto?, al principio di algunos ejemplos, pero seamos mas claros…

Eres deshonesto si le robas a la gente, ya sea que lo hagas directamente, asaltando o indirectamente como un ladrón de tiendas (de esos que saca cosas bajo el abrigo), cometiendo fraudes, etc…

Eres deshonesto si le mientes a las personas, aunque sean mentiras blancas, lo eres si no le dijiste a tu novia que ya no la amas y sigues la relación solamente por no hacerle daño, también si estando en una relación sobreentendida como fija, decides salir con más personas…

Eres deshonesto cuando niegas tus errores, ya sea que se los atribuyas a otros o pretendas que no pasaron, pero también lo eres si por ayudar a alguien cubres sus fallas o lo encubres pretendiendo que no existen, para ti mismo o para otros…

Finalmente, hay muchos modos de ser deshonestos y muchas razones por las que todos lo hemos sido alguna vez… y si bien ya abordamos como el ser deshonesto en una ocasión, no te hace mala persona, es mejor meditar y encontrar el modo de lograr tus objetivos sin llegar a la deshonestidad…

Termino diciendo, que como muchos matices del ser humano, la deshonestidad no es mala, ni es buena, es solo un extremo (cuyo contrario, la honestidad, también puede ser bien o mal empleada), al final son dos factores los que pueden hacer malo o bueno cualquier aspecto emocional del ser humano, y la honestidad/deshonestidad no es la excepción… Lo importante no es si eres o no deshonesto, sino porqué y junto con este punto, importante es también la repercusión que tu deshonestidad tendrá sobre las personas que estén involucradas y se involucren después alrededor de ese acto deshonesto…

Traduciendo, lo malo no es ser deshonesto, sino por que lo eres y que desencadenas al serlo y con lo honesto… viceversa.

Gracias por leer, más gracias aún por la espera y espero que me sigan leyendo.

Fin de la Entrada.

Próxima Entrada: El poder individual, ¿Que tanto puedes hacer que no sepas.