¡Saludos! El domingo es usualmente un día con poco que hacer, un día para la superficialidad del entretenimiento, del pensamiento o de la agenda, sin embargo, no quise dejar este espacio vacío, así que me dispongo a hablarles sobre otro aspecto importante de la vida del ser humano…

Quien me haya leído en los foros (o mejor dicho, a quien no le de tanta flojera leer todo lo que escribo) conocerá mi opinión sobre el amor… pero no está de más profundizar un poco…

El sentimiento:

Todos los sentimientos que el hombre alberga y es capaz de expresar están en constante evolución, alimentados por las vivencias y la experiencia diaria y obteniendo forma del razonamiento por el que esas vivencias pasan, el amor no es la excepción…

El amor es un sentimiento, eso todos lo sabemos, pero es uno con más facetas e implicaciones que los demás, podemos hacer uso de algunas metáforas para facilitar el entendimiento de esto…

Supongamos que en principio el amor es como una “mascota virtual”, por que?, por que como dije antes, es un sentimiento que evoluciona, que crece y lo hace mientras es alimentado por estímulos externos y experiencias de todo tipo y la forma con la que crece es determinada por el razonamiento (o la falta de el)que aplicamos a entender esas experiencias… de modo que hay que entender el principio fundamental de esto, todo alimenta al amor y si usamos correctamente el “filtro alimenticio” (el razonamiento) todo con lo que alimentemos al amor que sentimos, lo hará “crecer sano”.

El vínculo

El amor es también un vínculo, podemos representarlo metafóricamente por un protocolo de red inalámbrica que interconecta dos equipos portátiles en una red…

¿Que implicaciones tiene esto?, muy sencillo, para que la conexión sea exitosa, el amor de dos personas debe estar sincronizado, estar en “la misma red” o en el mismo “grupo de trabajo” (o al menos tener “permisos” para entrar a tal o cual red y grupo de trabajo, además de que los “protocolos de red” cargados en cada uno deben ser compatibles para una buena comunicación…

Y hay que aceptar que todos los vínculos pueden romperse, a veces es una ruptura temporal, impulsada por factores metafóricamente comparables a un “virus informático” y otros mas graves, simplemente uno de los dos equipos rompe el enlace o retira permisos al otro, cuando pasa esto, hay que aprender a aceptar cuando una relación no tiene futuro y alimentar a nuestro sentimiento con esta experiencia y que mas que amargarnos nos prepare para futuras relaciones…

La Evolución

Como comentaba, el amor evoluciona, crece, por lo que para una conexión más segura, para un vínculo más fuerte, es recomendable (más no obligatorio o necesario) entablar una relación con una persona con la que sintamos o sepamos que tiene un nivel de evolución del amor similar al nuestro… de no ser así y dependiendo del caso, podríamos sentir que nuestra pareja actúa muy por debajo del amor que le profesamos o en caso contrario nos sentiremos en desventaja o inferiores a ella, ambas situaciones, si no se saben manejar, deterioraran por si mismas la relación.

La Idea

La idea popular del amor es la vendida por la sociedad, la que ha creado tantas personas amargadas y tantos ideales irreales, la que nos promete un “verdadero amor”, el “amor de tu vida” o al “príncipe azul”/”Princesa”, la que nos promete que el amor todo lo puede y que SIEMPRE hay finales felices…

“Es hora de despertar, el autobús espera, deja ya el mundo de los sueños que otro día ha comenzado”, El verdadero amor existe, pero existe en cada persona que hemos amado y en el potencial que tenemos de amar otra vez cada que un vinculo se rompe, el amor de tu vida no es una persona predestinada, puede ser aquella que tu decidas, siempre y cuando esa persona lo decida también, pero todos tenemos el potencial de ser y tener al amor de nuestra vida en cada relación, si los factores se presentan y si somos capaces de generar esos factores en el corazón de quien amamos…

Hoy en día es mucha mas la gente que lo sabe, pero por si a alguien le quedan dudas, les digo, No hay príncipes azules o princesas, todos tenemos defectos y virtudes, victorias o derrotas, todos vamos al baño a hacer de fuente y a salpicarnos los cachetes, todos tenemos nuestro lado feo e imperfecto y es el hecho de verlo en quien amamos y amarlo igual que el “lado perfecto” de la persona lo que representa un verdadero vinculo…

La Filosofía…

Hay mucho que se puede decir filosóficamente del amor, muchas corrientes de pensamiento que podrían representar al amor como un elemento tangible de una realidad intangible y me refiero a aquellas corrientes que sin dejar de lado lo poético lo representan como realmente es… una la expuse en el punto anterior “Amar es dirigir el sentimiento a todos los aspectos de nuestra pareja, incluso a sus imperfecciones o a lo que nos gusta de ella, pero siempre viéndola como es…”

Mi filosofía del amor es una de las que en el momento de la verdad pueden ser (y son) dolorosas… yo creo que una manera de presentar al amor como entidad representativa del ser que la contiene y como un catalizador de las decisiones de ese ser es:

“El Amor piensa egoísta, pero actúa altruista”

¿Que a que me refiero?, bueno, cuando la gente ama, muchas veces, se vuelve egoísta y eso es en parte natural, como todo mundo lo toma, esos pequeños impulsos y pensamientos que rondan nuestra azotea de estar siempre al lado de nuestra pareja, impulsos que vienen acompañado por sus versiones excesivas (como querer que este a nuestro lado todo el día a costa de perder trabajo y/o escuela u otras cosas que vayan en su perjuicio y en favor de nuestro egoísmo). Pero invariablemente, cuando hay verdadero amor, en los grandes momentos, siempre nos sacrificaremos a nosotros mismos en favor de la conveniencia de nuestra pareja, a veces obligándola a tomar esa decisión difícil y tratar de hacer que olvide lo que nos pueda doler… de otro modo, no concibo que sea un vinculo de amor sincero y fuerte…

Es conveniente meditar a conciencia todo esto y ver en perspectiva las relaciones que hemos tenido y ¿por que no?, la que tenemos ahora, todo en favor de contestarnos la pregunta “¿Realmente amo a la persona con quien estoy?” e ir de ahí viendo por ambos “¿Soy Feliz?, ¿Es Feliz?, ¿Le convengo?, ¿Me conviene? (esto no tiene que ver a menos que la respuesta a las anteriores preguntas sea negativa)”

Hay mucho que reconsiderar sobre lo que pensamos del amor (si es que compramos la idea que la sociedad siempre nos ha vendido) antes de emprender relaciones y esperar que las cosas salgan bien por arte de magia por que “el amor todo lo puede” y “siempre hay finales felices”.

Espero que no se hayan aburrido, gracias por leer y suerte en el regreso a sus actividades…

Fin de la entrada.