*Artículo originalmente escrito para “Los Editoriales”*

El mundo de la política mexicana ha estado dominado por poco agraciados absolutos en su historia… y por desgracia esos bonitos logos de colores que no representan más que espejismos de lo que se dicen ideologías y filosofías que, seamos claros, sólo una pequeña parte en su interior realmente abandera (y casi nunca bien, para colmo) no ayudan en nada y solo sirven para distraer la atención.

Sin embargo, las cosas caen por su propio peso… y pocas, muy pocas veces caen con suficiente tiempo para que la gente se dé cuenta de que la están engañando antes de que sea tarde.

Tal es el caso del más alto de los arbolitos presidenciables, el inculto y cantinflero Enrique Peña Nieto, bien dicen que mientras más grandes son, más fuerte caen… lo cierto es que a tan tempranas etapas de la carrera presidencial, afortunadamente, Peña Nieto tiene espacio, reflectores y una futura plétora de oportunidades de azotar como es debido y como sólo gente de su bajo calibre intelectual (que comparte con idiotas como Ernesto Cordero) puede lograr.

En honor a estos pintorescos políticos y situaciones me propongo presentarles lo que, para mí, en cuanto a este empedrado camino rumbo a la elección presidencial mexicana del próximo año vienen a ser, si, así es, adivinaste: Los 4 fantásticos:

El “míster fantástico” vendría a ser Peña Nieto… ¿Por qué? ¿Se han fijado cómo estira la lengua cuando no sabe qué decir? Creo que “fantástico” sería la palabra para el empeño que pone en seguir hablando cuando ha dejado claro que no sabe nada… al igual que su conmovedora inocencia al pensar que nadie se dará cuenta…

La antor… perdón, la “ardida humana” sería, por supuesto, la dulce hija de Peña Nieto, quien hizo, claro, lo que es normal, apoyar incondicionalmente a su padre, a pesar de saber que está mal o incluso, tal vez, negándose a verlo… y desquitándose con el pueblo del ridículo que su padre armó solito para sí mismo, pero para su desgracia, lo hizo de un modo que dejó en evidencia el clasismo imperdonable de las élites políticas de nuestro país… de tal palo, tal astillita.

La posición  del miembro (no me lo tomen de mal modo, se los digo sin albur) invisible es ocupada por el panista Ernesto Cordero, quien no acaba de entender la clase de méritos necesarios para poder aspirar a la presidencia y trata de superar su invisibilidad (e imbecibilidad) de modos, eso si, consistentemente erróneos… Cordero, entre muchos resbalones, sólo se vuelve visible cuando logra superarse a sí mismo cometiendo estupideces, podemos rastrear esta tendencia a sus declaraciones desafortunadas, como “En México con un sueldo mensual de 6000 pesos se puede costear casa, auto de agencia y escuela privada para los hijos”, o cuando comentó que en México “ya no había pobreza”, hace unos días nos exhortó a “No Votar por el guapo” y que nos fuéramos con la experiencia (presumiendo su ramillete de puestos públicos, ignorando que en todos ellos se desempeñó deficientemente de una manera hasta medible), como si la experiencia pudiera suplir al desempeño… pero la más reciente radica en su intento de hacer leña del árbol caído ante el resbalón literario de Peña Nieto… sin embargo, al cuestionársele de forma similar sólo pudo divagar confundiendo a Laura Restrepo con “una tal Isabel”, Cordero es ese hombre invisible que lucha tanto por no serlo que le deja de importar volverse visible por errores imperdonables…

Y claro, el último miembro de este cuarteto es uno igual de poderoso que la mismísima Mole, un miembro de enorme tamaño y poder… como seguramente les gustan a los fanáticos de este género… pero este, en lugar de ser “la Mole” es “la Prole”, un ser multitudinario, poderoso, pero de escaza memoria a largo plazo, además de ser algo impulsivo y capaz de dividirse de tal manera que no sabe tomar las mejores decisiones (Hey, ¿qué les parece? Es muy similar a la Mole después de todo =P)

De hecho la Prole es el miembro clave de este equipo, el encargado de aplicar la fuerza del impulso popular y hacer suya a la democracia, tomando la mejor opción, por desgracia tampoco es el miembro más brillante y es muy fácil de manipular, cualquier mano mañosa y malintencionada puede distraerlo y extraer de él su… voto.

Por eso la prole tiene que actuar unida, como uno solo y tomar la mejor y más informada decisión, no dejarse llevar por escandalitos del momento, revisar google y ver quién tuvo mejor o peor desempeño en las funciones que ejecutó, ver quién, a su vez, dejó las cosas mejor de cómo las encontró, en resumidas cuentas, la prole tiene que ser el miembro que haga sentir y entrar su voluntad y no al que le introduzcan un mandato subliminal salido del TVNotas, ¿Me captan?

Gracias por Leer (no como otros =P).