Bueno, han sido tres meses bastante ajetreados los que han pasado desde que esta campaña de los “mitos” comenzó… y se podrían hacer muchos ejercicios diferentes para encarar los efectos del paso del tiempo en ese lapso determinado… se podría… contar los muertos en esta “lucha”, o puramente los incidentes violentos… pero creo que todo aquel que vea noticieros sobre una base regular, tiene una idea de lo anterior… y la razón de mencionarlo es que en la entrada de esta semana en el Blog de Alejandro Poiré, vocero de seguridad de la presidencia, se establece que el décimo (y último) “mito” radica en la idea de que México es uno de los países más violentos del mundo, lo que, según Poiré, es FALSO.
Ahora, ¿Sobre qué bases aterrizamos una idea como esa? Bueno, para eso veremos el video correspondiente al mito de esta semana a continuación, pero conviene no perder de vista la noción de que, a fin de cuentas, cuando hablamos de la ahora llamada “lucha por la seguridad”, nos remitimos a un ejercicio del gobierno y las fuerzas del orden que ha generado más muertes de las experimentadas en conflictos bélicos como los que Estados Unidos ha mantenido en lugares como Afganistán e Irak y, más importante, la violencia nacional, después de todo, se promedia.
Ahora, en lo dicho, según Poiré, es así que el “Mito 10: México es uno de los países más violentos del mundo.” es “FALSO”.
Lo curioso es que, como veremos a continuación, todo su argumento se centrará en clarificar que México no es el país MÁS violento del mundo, sin hacer una distinción real entre lo que significa ser el país más violento o uno de los más violentos, cosa que se empieza a manifestar desde la siguiente aseveración “Realidad: México mantiene una tasa de homicidios menor a otros países.” y con respecto a esto, me permito hacer también incapié en que el homicidio dista de ser la única expresión de violencia o el único indicador por el que la violencia de un país puede ser medida (En última instancia, hasta las declaraciones del cardenal de la iglesia católica en la ciudad de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, califican como una forma de violencia).
Lo peor es que el mensaje se vuelve demasiado falaz de manera muy pronta… efecto que es fácil notar con la siguiente declaración “La violencia criminal no es de hoy. Los retos actuales de seguridad no significan que años atrás no hayan existido niveles de violencia similares.” El problema de ese argumento que, en el contexto de medir la violencia de manera anual, puede estar en lo correcto, pero, en el momento en que empezamos a medirla según el desempeño sexenal de las administraciones presidenciales en México, la historia cambia radicalmente y es que un nivel de violencia como el que se ha manifestado en este sexenio, correspondiente a la presidencia de Felipe Calderón, simplemente no se había dado en el México moderno y que pretendan ahora decirnos otra cosa es insultante, pero, para quien sigue esta campaña de cerca, no es nada sorprendente. Y esto se da a notar de una manera muy sencilla, pues, por ejemplo, durante el sexenio de Vicente Fox, se contabilizaron poco más de 13,000 homicidios relacionados con el crimen organizado, cantidad que ha sido más que triplicada en el presente sexenio, al que aún le queda poco más de un año.
Nos comentan “Adicionalmente, la tasa de homicidios en México está por debajo de otros países en América Latina.“, luego de lo cual, nos muestran unos numeritos, que representan el número de homicidios en varios países de latinoamérica que se dan por cada 100,000 habitantes, estadísticas en las cuales México presenta números relativamente bajos, sin embargo, con el historial que Poiré (y esta administración en general) tienen de presentarnos la “información” con todas las mentiras, medias verdades y manejos mañosos de la información de que nos han intentado hacer objeto, cabe preguntarnos, con una lucha contra el crimen que ha costado más vidas que la guerra de Estados Unidos en países que aún hoy representan zonas en conflicto como Afganistán e Irak, ¿Cómo es posible esto? ¿Realmente hay más muertes en estos países latinoamericanos que en México? Bueno, Poiré nos habla de esta comparativa en función de homicidios… pero no profundiza más en el asunto, así que… me di a la tarea de analizar esto y el primer detalle viene en la manera de presentar la información… tomé al país más alto en homicidios según los números de Poiré, Honduras, y cuando examinas los datos a detalle, es fácil ver al gato encerrado… Poiré nos dice que Honduras presenta una tasa de homicidios de 60 por cada 100,000 habitantes y México, una de 22 bajo el mismo criterio… lo que no nos dicen es que según el censo de población más reciente, Honduras cuenta con una población total de 8,045,990 habitantes y México, con una de 112 millones 336 mil 538, según el último censo del INEGI. ¿Qué significa esto? Fácil, que las diferencias tan grandes en el número de habitantes que existen entre ambos países hacen fácil representar sus estadísticas de maneras escandalosamente divergentes… después de todo, tenemos una población 13 veces mayor que aquel país.
Posteriormente, se nos da un contexto regional, sobre cómo la violencia más extrema se focaliza en algunos estados, y nos lo explican así: “Existe una clara focalización de la violencia. Durante el 2010, 50% de los homicidios ocurrieron en 3 estados, Chihuahua, Sinaloa y Tamaulipas. En este mismo año, 7 de cada 10 se registraron en 7 entidades. Las anteriores más Guerrero, Durango, Estado de México y Nuevo León.” Y esto podrá ser muy cierto, pero como se ha dicho, la violencia se promedia… si bien esto deja a los otros 25 estados y al Distrito Federal con sólo un 30% de los homicidios para repartirse, cada muerte ocurrida en México, habla de todo México, no sólo del estado donde ocurre… es muy fácil para Poiré argumentar esto, debido a que las zonas con mayor violencia son estratégicas… entonces, tan fácil y sencillo debería ser reconocer que los lugares donde la violencia es menor, no siempre (salvo aquella excepción que siempre puede existir) se debe al buen manejo gubernamental (a reservas de saber si dicho buen manejo es a nivel local, federal o ambos…), sino a la misma suerte de que algunos estados simplemente no son buenas zonas estratégicas para el tráfico de droga…
Posteriormente, más tasas de homicidios se nos muestran, presentándolas con la siguiente declaración: “Incluso algunas ciudades de Estados Unidos han mostrado tasas de homicidios más altas que varios estados de México.” y nos presentan los números de homicidios de algunas ciudades Estadounidenses contra los de algunas mexicanas (sobre la misma base de número de homicidios por cada 100,000 habitantes), pero, aquí, la verdad, Poiré se nos descara aún más, porque en lugar de jugar limpio y comparar las ciudades según su propia fama en ambos países y quizás olvidando que ya nos había comentado cuales estados en México son los más violentos, nos presenta una comparativa entre algunos de los estados más violentos de la unión americana, como Detroit y Nueva Orleans, por mencionar sólo algunos y los compara, entre otros, con estados mexicanos donde de bajo índice de violencia, como Guadalajara y el Distrito Federal, por ejemplo… y es que… ¿Es justo tomar los máximos exponentes de la violencia en norteamérica y compararnos con algo menor a los máximos exponentes de la violencia en México cuando el punto es demostrar que México no es violento? Pues la verdad no, pero eso a Poiré no le importa…
Ahora, no obstante el manejo deshonesto de la información del que, de nueva cuenta, se nos ha querido hacer objeto, nos dicen “Poner en su justa dimensión el fenómeno delictivo no significa minimizar la violencia. Cada homicidio duele al gobierno y a la sociedad.” Y yo tengo sólo dos cosas qué decir… en lo que va de este video, no tiene nada de “justa” la dimensión en que se ha querido poner al fenómeno delictivo, por lo que si, se está minimizando la violencia, por querer evitar la responsabilidad y la rendición de cuentas, del mismo modo que se ha querido hacer al “exponer” cada uno de los “mitos” en esta campaña… y, claramente, a la sociedad si le duelen los homicidios, pero al gobierno, la verdad no sé, tanto por lo acabado de decir, como por la dura manera en que el presidente Calderón tuvo que aprender el alto costo político y social de referirse a las numerosas víctimas de la violencia como “daños colaterales”, despojándolos de su humanidad en esas declaraciones, para minimizar el impacto de sus muertes… ¿Por qué? Por las mismas razones que Poiré se ve obligado a hacer la aclaración de que “no intenta minimizar” la violencia, aunque así sea… para, como ya he dicho, evitar responsabilidad… y rendición de cuentas.
“Es posible reducir los niveles de violencia. En los ochenta y noventa, en los Estados Unidos, diversas ciudades contaban con tasas de homicidios mucho más elevadas que las nuestras. Con una acción consistente y eficaz se logró reducirlas.” Y si bien esto es verdad, el hecho a destacar radica en que la realidad de la violencia en Estados Unidos es muy diferente de la nuestra, siendo un país que nos triplica en población y que, a pesar de sus carencias y defectos, también focalizados… no deja de pertenecer al primer mundo, a diferencia nuestra. Y con esto no quiero decir que nosotros no podamos lograr lo que ellos, pero claramente no lo lograremos con gobernantes que buscan evitar la rendición de cuentas con campañitas de videos con dibujitos para convertir en “mito” todo lo que no les convenga… si la opinión pública de su desempeño no está cambiando por lo que ellos consideran resultados, debe ser por algo y en lugar de decirnos “no es cierto”, deberían esforzarse más por demostrarlo, con mayor esfuerzo y sin perder su tiempo (y el nuestro) con esfuerzos como este…
“La estrategia nacional de seguridad genera resultados positivos como la reducción de homicidios en Juárez y Tijuana.” Y de ser cierto, como ellos aseguran (destacando que Ciudad Juárez sigue siendo considerada como la ciudad más peligrosa del mundo…), eso es algo muy positivo y que habla muy bien de su trabajo (Y exhorto a cualquier residente de esos dos estados a apoyar o desmentir lo dicho por Poiré.”, pero ello no convierte a toda su administración en buena administración, ni quiere decir que no tengan muchos errores y malos manejos por los cuales rendir cuentas… y en parte ese es el problema, este esfuerzo de “los 10 mitos” consiste en transmitir todo lo malo a otros y convertir cada acierto en algo masivo y aplicable a todo el sexenio y, sin demeritar cualquier logro que estén obteniendo… eso no es verdad y que quieran convertirlo en ello, no deja de ser insultante.
“Las fuerzas federales mantendrán su presencia en auxilio de las familias mexicanas y a solicitud de las autoridades locales. En tanto estén en posibilidad de cumplir con su obligación.” Y qué bueno que así sea, no porque haya sido lo correcto, fue un mal paso que, además fue mal dado… pero se dio y es de esos pasos que una vez dado, no se puede retractar o las consecuencias serían peores… es un barco en el que ya, a fuerzas, nos subieron a todos… y es que habría sido muy bueno nunca haber hecho uso de las fuerzas armadas para un combate que no forma parte de sus funciones y para el que no estuvieron entrenadas durante la mayor parte de sus actividades en el mismo… pero ello no quiere decir que haya que deshacerlo, al menos, no por ahora, mientras la lucha continúa y acciones como la legalización regulación de las drogas le sigan pareciendo a nuestro gobierno algo irrisorio.
Concluyen: “Es falso que México sea uno de los países más violentos del mundo. La violencia se encuentra claramente focalizada y la tasa de homicidios es similar a la de décadas pasadas e incluso, menor a otros países.“
Y ahora, concluyo yo: Contando en nuestro territorio con la ciudad considerada como la más violenta del mundo y con una suma de muertos durante este sexenio que supera a la de conflictos bélicos de alto calibre, es difícil decir que sea falso que México sea uno de los países más violentos del mundo, si bien la violencia si está focalizada, es fácil minimizarla si la medimos en tasas comparativas con países cuyas poblaciones difieren enormemente de la nuestra en cuanto a número y cultura… ahora ¿”violencia similar a la de décadas pasadas”? Esa parte me la perdí, no presentaron información que lo indicara, pero, como todo, depende de con qué década se compare, porque en el México moderno, esta violencia no tiene precedentes… tan es así, que, reitero, hemos más que triplicado el número de homicidios vinculados con el crimen organizado que se dieron durante el sexenio de Vicente Fox.
Al final, con todos los comparativos mañosos y mal manejados por Poiré, queda preguntarnos cuándo alguno de los otros países que aseguran, son más violentos que México, o alguno de los estados de la unión americana, que también sostienen, son más violentos que los nuestros, queda preguntarnos cuándo alguno de los países o estados involucrados en esas declaraciones consideró necesaria la incorporación y refuerzo de sus policías federales, ejército y marina para auxiliar a las policías locales a afrontar esa violencia descontrolada… y es donde podemos ver lo que Poiré y Calderón tanto se esfuerzan por ocultar… no cumplen bien con su trabajo… ¿Vale alzar el cuello presumiendo reducciones a la violencia y que nuestros estados no son tan violentos como los de otros países si para ello tenemos que acudir a nuestras fuerzas armadas? No nos engañemos, ni dejemos que nos engañen, esta escalada de violencia es real, existe y es tremenda y tan es así que si otros países pueden afrontarla con sus policías, y nosotros no podemos, es por algo… que las fuerzas armadas de un país formen parte del combate al crímen en su propio territorio no es cualquier cosa, ni es algo que pase comunmente en ningún lugar…
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Así es que, finalmente, terminamos con esta campaña de los “10 mitos”, que, como hemos visto en estas semanas, está compuesta de humo y espejos… manipulaciones, medias verdades y llanas mentiras en aras de cubrir la espalda de la administración calderonista, culpando a otros por todo lo malo, amplificando fuera de toda proporción sus aciertos y pretendiendo en todo momento esquivar responsabilidades y evitar cualquier rendición de cuentas… perdiendo en el camino, toda credibilidad. Y de esta manera es que llegamos al final de otro Martes Político, mismo que despido esperando que haya sido de su agrado… y, como siempre, recordándoles que pueden seguir al mismo mediante Facebook (en www.Facebook.com/EsaVozEnTuCabeza) y por Twitter (a través de @ZarexAvatar o revisando el hashtag #EsaVozEnTuCabeza con regularidad). No olviden dejar sus comentarios y opiniones, tanto del contenido actual, como de lo que les gustaría ver, les aseguro que serán leídos con agrado y respondidos a la brevedad.
Gracias por leer.
Fin de la entrada.



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