Pues si… llegamos a un Mártes mitológico más, en el que, el vocero de seguridad, Alejandro Poiré, a través de su blog, nos sigue vendiendo la idea de que todas las percepciones contrarias a los intereses de la presidencia no son más que mitos que nos alejan de poder observar los buenos resultados de su impecable trabajo… caray, hablando de mitos…
En esta ocasión, la entrada semanal del Doctor Poiré nos intenta aclarar el “mito” que radica, según él, en que “La estrategia nacional desata la violencia”, declarado de inmediato en el siguiente video como falso…
El video de esta semana pretende, a través del uso de datos duros y de un poco de labia y artilugios en su interpretación, convencernos de que la percepción de que esta “lucha por la seguridad” (antes “guerra contra el narco”) está desatando una escalada en la violencia no es más que un mito y un error de interpretación.
“Realidad: El crimen organizado en general y el narcotráfico, en particular, son por naturaleza negocios que entrañan violencia” es el primer argumento que el video nos ofrece… esta sola declaración nos daría para escribir un artículo entero por una simple y sencilla razón que nace de la respuesta a la siguiente pregunta “¿Por qué es el narcotráfico en particular un negocio que entraña violencia?” pues fácil, ¡PORQUE ES ILEGAL! La violencia no nace del narcotráfico por sí mismo, sino del ambiente de ilegalidad al que se le relega (caso que se analiza en una pasada entrada de este espacio), pero, además… si bien la propia ilegalidad relega a estas actividades (y a muchas otras, como la prostitución, pero eso es punto y aparte) a un ambiente de violencia, ello sólo sirve para llevarnos a la obvia conclusión de que si bien la violencia asociada con ellas no es nada nuevo, es también innegable que dicha violencia, tanto en intensidad, como en las formas de manifestarse, se ha elevado, pese a lo que el gobierno diga… y lo menciono como innegable porque la gente conoce la situación de su comunidad antes y después del inicio de esta guerra y sabe si los índices de violencia en la cercanía de sus domicilios suben, bajan o se mantienen… y, a diferencia del buen Doctor, yo no quiero decirle a la gente lo que está viendo, como si no tuviera ojos.
Otro dato duro maquillado es el siguiente “Desafortunadamente, las ejecuciones no son un fenómeno reciente en México. Hace décadas que son utilizadas como prácticas de ‘limpieza’, disciplina o confrontación entre criminales.” lo cuál sí, es cierto, pero… ¿Por qué causan más escándalo en estos días?, fácil, porque, a diferencia de lo que el gobierno quiere hacernos pensar, a diferencia del pasado, se han generalizado y los criminales cada vez muestran menos miedo de hacerlas públicas y escandalosas, como un mensaje no sólo a quienes consideran que los traicionan o son sus rivales, sino para la sociedad misma; antes de que se declarara una guerra en su contra, los criminales no tenían razones para mantener con miedo a la sociedad, pero ahora, es otra manera de contraatacar al gobierno; en el pasado, las ejecuciones eran un fenómeno más clandestino porque antes, ya sea por acuerdos sucios, por mantener las apariencias o por el propio imperio de la ley, que fueran notorias les afectaba y ese es el punto, que al criminal le importaba ser clandestino, hacía un esfuerzo por serlo… hoy no sólo no les preocupa si no lo son, sino que se esfuerzan por causar más impacto, otra muestra de que esta estrategia no funciona como el gobierno quiere hacernos creer.
El video prosigue, explicándonos el problema de la escalada de violencia que se supone pretende desmentir; y debo decirlo, si el gobierno sostiene que lo explicado por ellos es al 100% la única y exclusiva causa de esta escalada, es un grave problema, porque no podemos confiarle una tarea a un gobierno que clama ser capaz de combatir un problema si ni siquiera es capaz de entender los múltiples factores de su origen… veamos, sostienen que… ”Hace años, las organizaciones criminales funcionaban como células con territorios definidos y dedicados principalmente al trasiego de droga… pero el mercado se transformó y, aunado a la omisión e indiferencia de las autoridades en el pasado, el problema se agudizó. Los grupos criminales empezaron a competir agresivamente para expandir su control de mercados. Esto no sólo trajo consigo más violencia, sino que diversificaran sus actividades ilícitas, sumando la extorsión, el secuestro y la trata de personas, entre otras.” Todo lo anterior tiene, por supuesto, su grado de verdad… no se puede negar… pero lo preocupante es que esta administración niega tener aún el menor papel en esta escalada, y deciden ignorar cualquier efecto nacido de las constantes declaraciones de guerra que el presidente lanzó a los criminales (que no tendría por qué hacerlo de esa forma, pues perseguirlos es su trabajo, pero hacerlo como lo hizo tantas veces, aunque ahora lo niegue, fue un acto de provocación, que, sin duda, propició dicha escalada en la violencia y en la manera en que los grupos criminales respondían al trabajo de las autoridades).
Por desgracia, siguiendo la tendencia de los comentarios anteriores, el video sigue sirviendo como el lavado de manos a Poncio Pilatos, lo que se puede notar en la siguiente declaración “La violencia inherente a estos grupos comenzó a afectar la convivencia diaria de la sociedad en algunas regiones especialmente complicadas.” ¿En serio? ¿De verdad? ¿Quieren decir que, por ejemplo, el estado de Nuevo León SIEMPRE fue una zona más complicada que el Distrito Federal? Hay una serie de declaraciones de guerra del presidente, la violencia se agudiza, los grupos criminales siguen sus actividades, pero con más violencia y con cada vez más descaro de afectar a la sociedad como antes no se atrevían y a pesar de esta sucesión irrefutable de hechos… ¿Van a negar la escalada? Ahora resulta que es algo “natural” que sólo atañe a lo hecho por administraciones anteriores… la verdad es PENOSO que el descaro de esta campaña en lugar de ser consistente, va creciendo…
Ahora nos dice el video “Un problema como éste sólo podía resolverse reconociéndolo y atendiéndolo de frente. Esta administración emprendió la tarea de debilitar a las organizaciones criminales causantes de la violencia.” Aquí, lo primero que salta a mi vista es que si, la administración en efecto reconoció que había un problema, uno que era muy limitado a ciertas zonas cuando comenzó a combatirse en 2006, específicamente en Michoacán, pero a través de una serie de operativos y de declaraciones con más pasión adolescente y deseos de reconocimiento de nuestro presidente que por estrategia y logística, llevaron a los criminales a una posición en que empezaron a racionalizar que, si quieren debilitar al gobierno, una de las mejores formas de hacerlo sería a través de nosotros, el pueblo, así que organizaciones criminales comenzaron esta escalada en cada vez más puntos, donde antes operaban con clandestinidad… y si, esta administración si emprendió la tarea de debilitar a las organizaciones criminales… pero ni está cerca de erradicarlas y la violencia, en la MAYORÍA de los casos, aumenta, o, cuando menos, se mantiene estancada en sus altos índices… y sólo en casos aislados desciende.
Sostiene el video “Las fuerzas federales se desplegaron para apoyar a las autoridades locales, que así lo pidieron, en zonas que ya eran violentas.” Y esto comenzó de esa manera, eso no se puede negar… pues así fue en 2006 cuando un gran número de efectivos federales fueron mandados a Michoacán para asistir a los gobiernos locales en la lucha contra la delincuencia, pero, como se ha dicho anteriormente, la manera en que estas acciones fueron manejadas por nuestro presidente a través de los medios, como una provocación, sin duda propició una escalada de violencia que se se expandió en muchos otros territorios del país, por lo que, decir posteriormente “Es decir, la estrategia es la respuesta al problema, no su causa.” es, cuando mucho, sólo parcialmente verdadero.
Posteriormente, nos dicen “Aún quedan retos por superar, pero hoy se fortalece el tejido social, y construimos un México en el que la tranquilidad de las familias sea permanente y no dependa de la voluntad de los criminales.“, lo que, si me permiten la expresión peyorativa, soez y coloquial, es una vil mamada… con todo respeto… “¿Aún quedan retos por superar?” A pesar de los grandes capos muertos o arrestados la violencia, en general, sigue alta y/o subiendo… así que… no se ha superado realmente ningún reto (y Poiré proveé una gráfica que mostraré un poco más adelante que me da la razón) pues la misión, lejos de representar menor o igual complejidad que cuando la así llamada “estrategia” comenzó, la verdad es que se vuelve cada vez mucho, mucho más complicada… así que pido una disculpa si no puedo notar cómo se está hoy fortaleciendo el tejido social mexicano más allá de, como siempre, soltar una sarta de percepciones amañadas para amoldarse a la realidad autocomplaciente de nuestros gobernantes que les preserva su burbuja de privilegios, seguridad y altos sueldos que les impide vivir con las dificultades que tenemos todos los demás en todos los aspectos, incluyendo la violencia… (Aunque claro, el tejido social, como se ha dicho en entradas anteriores, se ha fortalecido por movimientos ciudadanos nacidos de la frustración derivada de la ineficacia del gobierno… así que, presumirlo, es como presumir su incompetencia…)
Concluyen sintetizando lo antes dicho de esta manera “Es falso que la estrategia nacional de seguridad desate la violencia. Los responsables de la violencia son los miembros de las organizaciones criminales. A quienes hay que detener, juzgar y sentenciar.” A lo que yo también concluyo, que los criminales sean responsables de la violencia no excluye que dicha violencia, o al menos, su escalada, sea una respuesta a la estrategia, porque, de hecho, así es y cualquiera que tenga ojos y pueda ver, se da cuenta… si, a los criminales hay que detenerlos, juzgarlos y sentenciarlos… incluyendo a los soldados cuya falta de entrenamiento y sensibilidad llevó a disparar a civiles y a los políticos cuyo tremendo orgullo, negligencia y complejo de Dios han llevado a nuestra sociedad a soportar estas enormes secuelas de la violencia.
Con lo anterior concluyó el video, sin embargo, como siempre, Poiré aporta su texto, tratando de apoyar lo expresado a través de los bonitos dibujitos… sin embargo, no aporta mucho y sólo dice lo mismo de diferentes formas, culpando enteramente a las administraciones anteriores por la escalada de violencia (sin parecer querer notar, ni reconocer, que la extensión de la violencia a territorios donde antes era rara o mucho más clandestina, se ha disparado durante el curso de las acciones bajo la estrategia empleada por esta administración, cosa que se ve en el número de muertos en este sexenio, una cantidad SIN PRECEDENTES en la historia del país.)
Ahora, el problema de Poiré, como he señalado antes, radica en que es quien tiene que salir a “defender lo indefendible” y a veces, él o quien sea que redacta sus discursos o declaraciones, caen en tanta presión para probar un punto, que contradice otras de sus declaraciones y, para muestra, basta un botón… pues nos dice en la entrada de su blog:
“Hay quienes afirman que la instrumentación de estos operativos por parte de las Fuerzas Federales, en el marco de la Estrategia Nacional de Seguridad, desata sistemáticamente la violencia. El análisis comparativo de 10 casos de criminales neutralizados de todas las organizaciones delincuenciales refleja que es una hipótesis errónea. Que en ocasiones la violencia incluso disminuye posterior a la detención.” para posteriormente proveernos la siguiente gráfica:
Por desgracia para él, Poiré no se percata de que, con esto, se pone la soga al cuello, ¿Cómo?, pues muy fácil, ya que, primero, para los flojitos, procede a explicar la tabla de la siguiente manera:
Del análisis se desprende que:
a. En dos casos –Arturo Beltrán Leyva “El Barbas” e Ignacio Coronel Villarreal “Nacho Coronel”— la tendencia creciente de los homicidios no se mantiene posterior al abatimiento.
b. En dos casos —Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén “Tony Tormenta” y Nazario Moreno González “El Chayo”— hay un ligero incremento en la tendencia de los homicidios posterior al abatimiento.
c. En dos casos –la detención de Eduardo Arellano Félix “El Doctor” y el fallecimiento por ajuste de cuentas de Alberto Pineda Villa “El Borrado”— hay una disminución de la tendencia de homicidios posterior a la inhabilitación.
d. En un caso –Vicente Carrillo Leyva “El Ingeniero”— hay un incremento en la tendencia de los homicidios posterior a la detención.
e. En tres casos –Teodoro García Simental “El Teo”, Édgar Valdez Villarreal “La Barbie” y Flavio Méndez Santiago “El Amarillo”— no hay ningún efecto discernible de las detenciones.
Hasta aquí todo bien, la interpretación es correcta… sólo en dos casos, la remoción de los criminales condujo a una disminución en la violencia (al menos hasta los 6 meses a partir de la captura, no se proveen datos estadísticos después de dicho período), en otros tres casos, no hay efecto discernible (osea, se mantiene la violencia), por el contrario, otros dos casos se califican como que, tras la captura de los capos, hay un “ligero” incremento y en otro más, “un incremento”, sin especificar qué tan agudo… y en otros dos casos la “tendencia creciente” de la violencia no se mantiene (osea, como en los casos donde no hubo efecto discernible… la violencia se mantiene fija en su último pico a la alza…)
Ahora, el momento prometido, Poiré se pone la soga al cuello con la siguiente declaración:
“Por lo tanto, no hay fundamento que permita asegurar de manera sistemática que las detenciones o abatimientos de liderazgos criminales detonen la violencia. Primero, porque no hay un patrón claro que establezca la inhabilitación de un líder criminal por la acción de las Fuerzas Federales como un factor que incremente sistemáticamente los niveles de homicidios o el ritmo a los que estos crecen.
Segundo, porque como este mismo análisis hace evidente, hay otros factores que no se toman en cuenta que son los auténticos detonantes de la violencia.“
El problema es, señor Poiré, que si bien no hay fundamentos para asegurar de manera sistemática que las detenciones o abatimentos de líderes criminales detonen la violencia, tampoco los hay para decir que su trabajo está rindiendo frutos en lo absoluto o que algún “reto”, como menciona el video, haya sido realmente superado… y, de nuevo, su propia lógica es la que lo demerita a usted tanto o más de lo que usted mismo pretende demeritar a los detractores de la estrategia que la administración calderonista sigue para mantener esta lucha… tan fácil, tan sencillo.
Posteriormente, el doctor hace un recuento de otras causas de esta escalada de violencia, relegando como causante a “la debilidad de la autoridad local” en ciertas áreas, donde también “confluyen atractivos mercados criminales locales con rutas de distribución a los Estados Unidos”, y “donde las propias organizaciones tienen crisis de sucesión o de secesión inherentes a su historia y formación.” Que claro, son factores que indudablemente juegan un papel, pero, Poiré prosigue:
“De ese modo, cualquier análisis que no considere estos factores le dará (indebidamente) la mayor parte del peso explicativo a la acción gubernamental. En este blog así lo hemos hecho y aún en este caso, se muestra que el argumento es inconsistente porque la evidencia da cuenta de que son más las ocasiones en que la violencia se frena o no tiene cambio que aquellas en las que la violencia aumenta.“
Y yo también prosigo, señalando que, de la misma manera en que un análisis que no considere los factores por él mencionados, será parcialmente fallido, TAMBIÉN LO SERA TODO ANÁLISIS QUE FALTE EN CONSIDERAR EL PAPEL DE ESTA ADMINISTRACIÓN EN LA ECUACIÓN… por eso los análisis realizados y difundidos tanto por Poiré, como por cualquier miembro de esta administración fallan, porque estos funcionarios, con todo respeto, NO QUIEREN ACEPTAR LA PARTE DE RESPONSABILIDAD QUE ES INNEGABLEMENTE SUYA… sólo buscando a quién achacársela y aunque sus argumentos llevan algo de razón, seguirán siendo de todos menos irrefutables mientras en sus análisis se siga fallando al incluir los factores derivados de esa responsabilidad que sólo los atañe a ellos… Ni poiré, ni ningún miembro de esta administración, incluyendo al presidente, ganará jamás un debate polarizando el diálogo al extremo opuesto del que busca refutar… pues cae en los mismos pecados y frece de la misma manera mitos y mentiras… al final, lo que deberían hacer, si pretenden ser promotores de la verdad, es seguir señalando, como lo han hecho, los factores que no están siendo considerados por los demás, pero así mismo, tienen la OBLIGACIÓN, (sobre todo Poiré, al autoproclamarse como portavoz de la verdad), de considerar, de la misma manera, los argumentos que a la administración del presidente no le convienen… y mientras no lo hagan, Poiré, Calderón y cualquier otro asumiendo este papel, no serán más que otro bufón, cerrando ojos y oídos a las verdades que no les convienen… espero que al menos se den cuenta de que no es poca la gente que se da cuenta. Y ya para terminar, cabe aclararle al señor vocero de seguridad del gobierno federal… las ocasiones en que la violencia no tiene cambio juegan EN CONTRA DE LA ESTRATEGIA… pues las acciones del gobierno NO TUVIERON EFECTO…
A continuación les dejo una encuesta, pues su opinión de todo este movimiento del gobierno me sería muy interesante…
————————————————
Así llegamos al final de otro Mártes Político/Mitológico y, por desgracia, todavía nos faltan 7 mitos más… el camino es largo, pero lo continuaremos juntos, reconociendo razón donde la haya, pero no dejándonos tomar por estúpidos cuando se nos quiera dar atole con el dedo… así que, por ahora, me despido, no sin antes, como siempre, recordarles que pueden seguir este espacio por Facebook (en “Esa voz en tu cabeza“) y por Twitter (a través de @ZarexAvatar o revisando el hashtag #EsaVozEnTuCabeza con regularidad) y dejen sus comentarios y opiniones, tanto del contenido actual, como de lo que les gustaría ver, les aseguro que serán leídas con agrado y respondidos a la brevedad.
Gracias por leer.
Fin de la entrada.




1 Comentario
Feed de los comentarios de este artículo
junio 29, 2011 a 4:25 am
Mártes Político: Los “Mitos” de la “lucha por la seguridad” también se pueden ir de vacaciones. « Esa voz en tu cabeza.
[...] El tercer mito que presentamos refiere como falso que la presencia de la autoridad detone sistemáticamente la violencia. A través del análisis de 10 casos emblemáticos en que líderes criminales han caído, la conclusión empírica es que no hay fundamento para asegurar que en la instrumentación de los operativos de Fuerzas Federales, las detenciones o abatimientos de liderazgos criminales generen un incremento en el número de homicidios. Aún más, existen 4 casos en que la violencia disminuye gracias a las capturas y 3 más en los que no se aprecia ningún efecto claro como consecuencia de las detenciones. La violencia es producto de la expansión de grupos delictivos, de la debilidad institucional en diversas localidades y de un tejido social dañado. Estamos trabajando con determinación y en corresponsabilidad con otros órdenes de gobierno para revertir estos factores. [...]